Uso actual de tabaco entre hombres en 2024: comparación de 166 economías

En 2024, la prevalencia de uso actual de tabaco entre hombres varía ampliamente entre los 166 países y áreas con una observación numérica en la serie del Banco Mundial SH.PRV.SMOK.MA. La mediana es 27,0%, la media simple 29,34% y el rango va de 5,8% a 76,2%. La mayoría de los valores no se encuentra en los extremos: 122 de las 166 observaciones están entre 10% y 40%.

El indicador cubre a hombres de 15 años o más que utilizan actualmente algún producto de tabaco de forma diaria o no diaria. Incluye cigarrillos, puros, pipas, pipas de agua, productos de tabaco calentado y distintas formas de tabaco sin humo. Los productos electrónicos que no contienen tabaco, como determinados cigarrillos electrónicos, quedan fuera. Las tasas están estandarizadas por edad con la población estándar de la OMS.

Mapa mundial de la prevalencia de uso actual de tabaco entre hombres en 2024
El mapa utiliza las 166 observaciones numéricas de 2024. Las 51 filas sin dato permanecen ausentes y no se convierten en cero.

El uso actual de tabaco es más amplio que el consumo de cigarrillos

El valor de una economía no debe leerse como su tasa de tabaquismo con cigarrillos. “Uso actual de tabaco” agrupa varias categorías de productos y cuenta tanto a usuarios diarios como ocasionales. Dos países pueden tener porcentajes parecidos y, sin embargo, presentar mezclas muy diferentes de cigarrillos, tabaco sin humo u otros productos incluidos.

La medida tampoco cubre todo el uso de nicotina. Los productos electrónicos sin tabaco quedan fuera de la definición. Una economía con uso extendido de cigarrillos electrónicos sin tabaco podría mostrar una prevalencia relativamente baja en esta serie. La lectura correcta es la que indica el nombre del indicador: uso actual, estandarizado por edad, de productos de tabaco entre hombres de 15 años o más.

La mediana es 27,0% y la mitad central va de 17,55% a 38,98%

Dando el mismo peso a cada país o área informante, el primer cuartil se sitúa en 17,55%, la mediana en 27,0% y el tercer cuartil en 38,98%. La media de 29,34% es algo mayor que la mediana porque la cola superior incluye varias observaciones superiores a 50%.

El intervalo más numeroso es 20% a menos de 30%, con 45 observaciones. Otras 40 se encuentran entre 10% y 20%, y 37 entre 30% y 40%. En la parte alta, 14 observaciones alcanzan al menos 50%, incluidas tres de 60% o más. La mediana resume mejor el centro del conjunto que una media arrastrada hacia arriba por un grupo pequeño de valores extremos.

Los valores altos aparecen en partes de Asia sudoriental, el Pacífico, Asia occidental y el Cáucaso

Timor-Leste presenta el valor más alto de 2024 con 76,2%, seguido de Myanmar con 70,1%. La fila del Banco Mundial correspondiente a Cisjordania y Gaza registra 60,3%, Indonesia 59,3% y Georgia 57,5%. También superan 50% las Islas Salomón, Jordania, Líbano, Papua Nueva Guinea, Mongolia, Islas Marshall, Moldova, Armenia y Kiribati.

El mapa no permite atribuir esas cifras a una sola causa. Precios, impuestos, regulación, ingresos, combinación de productos, historia de las encuestas y patrones sociales pueden ser relevantes, pero ninguno de esos factores está contenido directamente en esta serie. Además, incluir tabaco sin humo significa que una prevalencia masculina elevada no equivale necesariamente a un consumo elevado de cigarrillos.

Los valores bajos aparecen en África occidental y también en otras regiones

Nigeria registra la observación numérica más baja con 5,8%, seguida de Ghana con 6,0%. Panamá se sitúa en 7,8%, Liberia en 8,7% y Etiopía en 8,8%. Islandia también está por debajo de 10%, con 9,4%. Camerún registra 10,0%, Paraguay 10,1%, y Nueva Zelanda y Turkmenistán 10,3%.

Una cifra baja no es una medida completa de la carga sanitaria relacionada con el tabaco. No informa directamente sobre prevalencia femenina, consumo pasado, humo de segunda mano, intensidad del consumo, enfermedades derivadas o uso de productos electrónicos. Es una medida estrecha y debe utilizarse para la pregunta que realmente responde.

La estandarización por edad mejora la comparación internacional

Los países tienen estructuras de edad diferentes y el uso de tabaco puede variar notablemente según la edad. La OMS ajusta las tasas a una población de referencia común para que una población masculina más joven o más envejecida no determine por sí sola la comparación. Esta estandarización hace que el mapa internacional sea más comparable que un conjunto de porcentajes brutos sin ajuste.

La estandarización no elimina toda la incertidumbre. La serie de la OMS utiliza modelización estadística a partir de la evidencia disponible de encuestas para generar estimaciones comparables por país y sexo. Por ello, diferencias pequeñas como 27% frente a 28% no deben interpretarse como si todos los países hubieran sido medidos con idéntica precisión y metodología.

Las 51 filas sin dato siguen siendo datos ausentes

La tabla validada de 2024 contiene 217 filas de países y áreas. Hay una cifra numérica para 166 y 51 observaciones están ausentes. Esas filas no participan en la media, la mediana, los cuartiles, las bandas de distribución ni los extremos. Tampoco se les asigna un valor en el mapa.

Tratar un dato ausente como 0% afirmaría falsamente que ningún hombre usa tabaco en esa economía. La misma precaución se aplica a la media: 29,34% es el promedio aritmético de 166 porcentajes nacionales y territoriales, no la proporción global de todos los hombres del mundo que utilizan tabaco.

Los precios del tabaco aportan contexto, pero no son intercambiables con la prevalencia

Los datos de precios minoristas pueden servir como tema complementario porque describen parte del entorno donde se venden productos de tabaco. Sin embargo, miden algo distinto. Una serie de precio de cigarrillos suele referirse a una marca o unidad concreta, mientras que esta prevalencia incluye una gama mucho más amplia de productos de tabaco.

Una asociación observada entre precio y prevalencia en un mismo año no demuestra causalidad. Para estudiar efectos harían falta datos sobre impuestos, regulación, ingresos, cambios a lo largo del tiempo y composición del consumo. El mapa de prevalencia describe dónde el uso actual es más alto o más bajo, no por qué.

Los patrones regionales son útiles para localizar contrastes, no para explicar causas

El sudeste asiático, algunas islas del Pacífico, Asia occidental y el Cáucaso contienen varios valores altos, mientras que partes de África occidental presentan algunas de las cifras más bajas. Sin embargo, dentro de cada región existen excepciones relevantes. La geografía ayuda a identificar agrupaciones y casos que merecen un análisis adicional, pero no sustituye datos nacionales sobre productos, regulación o comportamiento.

También conviene separar prevalencia y número de usuarios. Una economía muy poblada con 20% puede tener muchos más usuarios que una pequeña con 50%. Los porcentajes son apropiados para comparar prevalencia, pero los recuentos absolutos requieren combinar la tasa con el tamaño de la población masculina de 15 años o más.

Fuente y método de cálculo

Los valores proceden de World Development Indicators del Banco Mundial, serie SH.PRV.SMOK.MA. El Banco Mundial identifica el Observatorio Mundial de la Salud de la OMS como fuente original. La medida es el porcentaje estandarizado por edad de hombres de 15 años o más que utilizan actualmente productos de tabaco de forma diaria o no diaria.

Todos los estadísticos de este análisis utilizan las 166 observaciones numéricas de 2024. No se aplica ponderación por población y las 51 filas sin dato permanecen ausentes. La media y la mediana describen la distribución de países y áreas, no una prevalencia mundial ponderada por personas.

Preguntas frecuentes

¿El uso actual de tabaco entre hombres es lo mismo que fumar cigarrillos?

No. El indicador incluye productos de tabaco fumados y sin humo y cuenta usuarios diarios y no diarios. Los productos electrónicos sin tabaco quedan fuera.

¿Cuál es la mediana de las 166 observaciones informadas en 2024?

La mediana es 27,0%. Es la mediana de los porcentajes de países y áreas, no una prevalencia mundial ponderada por población.

¿Por qué se estandarizan las tasas por edad?

Porque la estructura por edades varía entre países y el uso de tabaco también cambia con la edad. El ajuste reduce ese efecto en la comparación internacional.

¿Las 51 filas sin dato se trataron como 0%?

No. Permanecieron como observaciones ausentes y se excluyeron de todos los cálculos y de la distribución.

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