En 2024, la vacunación contra el sarampión alcanzó porcentajes elevados en muchas economías, pero la distribución mundial también mostró un grupo de valores claramente bajos. El indicador SH.IMM.MEAS del Banco Mundial mide el porcentaje de niños de 12 a 23 meses que recibieron la vacuna contra el sarampión. La comparación reúne 217 países y economías reportadas por separado: 192 tienen un valor para 2024 y 25 aparecen sin dato de origen. Los valores ausentes se conservan como tales y no se transforman en cero.
Entre las 192 observaciones disponibles, la mediana es 90 % y la media 85,76 %. El primer cuartil se sitúa en 80,75 % y el tercero en 96 %, de modo que la mitad central de los valores está dentro de ese intervalo. El máximo reportado es 99 %, compartido por numerosas economías, mientras Montenegro marca el mínimo con 23 %. La amplitud total es de 76 puntos porcentuales, una señal clara de que la cobertura no está distribuida de forma uniforme.

Índice
Más de la mitad de las observaciones alcanzaron al menos 90 %
De las 192 economías con dato, 102 registraron 90 % o más y 67 llegaron al menos a 95 %. En el extremo inferior, 90 quedaron por debajo de 90 %, 45 por debajo de 80 %, 23 por debajo de 70 % y siete por debajo de 50 %. Estos umbrales sirven para describir la forma de la distribución, no para convertir el indicador en una calificación general del sistema sanitario.
La diferencia entre media y mediana también aporta información. La media de 85,76 % es menor que la mediana de 90 % porque los valores más bajos arrastran el promedio hacia abajo. Si solo se mirara el promedio, se perdería parte de la fuerte concentración de observaciones en niveles altos. Si solo se miraran los máximos, desaparecería el grupo de países con brechas mucho mayores.
| Medida | Resultado 2024 |
|---|---|
| Observaciones con valor | 192 países y economías |
| Sin dato de origen | 25 |
| Mediana | 90 % |
| Media | 85,76 % |
| Al menos 95 % | 67 |
| Menos de 80 % | 45 |
| Mínimo | Montenegro 23 % |
El máximo de 99 % fue compartido por numerosas economías
Baréin, Brunéi Darussalam, Cuba, Chipre, Guyana, Hungría, Irán, Jordania, Sri Lanka, Luxemburgo, Maldivas, Omán, Portugal, Catar, Turkmenistán, Tonga, Uzbekistán y San Vicente y las Granadinas figuran entre las economías con 99 %. La abundancia de empates hace poco útil ordenar esos casos como si existiera una diferencia real entre primero, segundo o tercero.
Un 99 % tampoco significa que toda la población esté vacunada ni que todos los niños hayan completado un esquema de dos dosis. El indicador se concentra en niños de 12 a 23 meses y en la recepción de una dosis contra el sarampión según la definición de la serie. No sustituye a medidas de segunda dosis, inmunidad de la población, incidencia de la enfermedad o riesgo de brote.

Las mayores diferencias aparecen en la cola inferior
Montenegro registra 23 %, el valor más bajo de 2024. República Centroafricana y Yemen se sitúan en 41 %; Benín y Papúa Nueva Guinea en 44 %; Madagascar y Sudán en 46 %. Angola y Guinea Ecuatorial tienen 53 %, mientras Afganistán y República Democrática del Congo aparecen en 55 %. Estos datos definen el extremo inferior, pero no explican por sí mismos las causas.
La cobertura real puede verse influida por acceso a servicios, disponibilidad de vacunas, movilidad, conflictos, sistemas de registro, encuestas y estimaciones de población. SH.IMM.MEAS no separa esos factores. Cuando un valor bajo requiere explicación, es preferible acudir a informes sanitarios nacionales, series históricas y datos subnacionales antes que atribuir una causa a partir de un único porcentaje.
Qué mide exactamente SH.IMM.MEAS
La descripción del Banco Mundial indica que el indicador representa el porcentaje de niños de 12 a 23 meses que recibieron la vacuna contra el sarampión antes de los 12 meses o en algún momento previo a la encuesta. Para esta serie, un niño se considera adecuadamente inmunizado contra el sarampión después de recibir una dosis. Por tanto, la medida resume el alcance de esa primera vacunación en un grupo de edad concreto.
Esta definición limita correctamente las conclusiones. Un valor de 95 % no significa que 95 % haya recibido dos dosis, ni que 95 % de todos los grupos de edad esté vacunado. Tampoco mide directamente anticuerpos o protección clínica individual. Para esas preguntas hacen falta indicadores distintos. Mantener visible la definición evita convertir el mapa en una medida más amplia de lo que realmente es.
Veinticinco ausencias de datos no equivalen a 0 %
El universo de 217 países y economías contiene 25 entradas sin valor para 2024. No se representan como 0 %. La ausencia de un dato significa que no hay una observación numérica disponible para ese año y esa serie, no que ningún niño haya recibido la vacuna. Entre las observaciones numéricas de 2024 no existe un cero; el mínimo reportado es 23 %.
Además, conviene separar dos usos de la palabra cobertura. La cobertura de datos se refiere a cuántas economías tienen una observación: 192 de 217. La cobertura de inmunización es el porcentaje de niños vacunados dentro de cada economía. Confundir ambos conceptos puede llevar a frases incorrectas sobre la calidad o el alcance de los programas.
Cómo leer el mapa sin confundir tamaño geográfico con población
El mapa asigna a cada polígono disponible el porcentaje correspondiente. Los países grandes ocupan más espacio visual, pero eso no significa que tengan más niños vacunados ni más peso estadístico en el indicador. Una isla pequeña y un país continental pueden registrar el mismo 95 % aunque en el mapa uno sea casi invisible. La visualización sirve sobre todo para detectar patrones espaciales y agrupaciones.
Las fronteras mundiales de baja resolución también simplifican u omiten algunos territorios pequeños. Una economía puede tener un valor válido en la comparación y, aun así, no ser claramente visible. Para consultas precisas debe darse prioridad al valor numérico y a la tabla, mientras el mapa se utiliza como una vista general del patrón geográfico.
Una fotografía de 2024 no muestra la tendencia
Todos los valores comparados pertenecen al mismo año, lo que facilita la comparación transversal. Sin embargo, no indican si una economía está mejorando, empeorando o manteniéndose estable. Un 82 % podría ser el resultado de una recuperación reciente o de una caída desde niveles mayores. Esa historia no puede reconstruirse con una sola observación.
Para estudiar tendencias es necesario seguir el mismo indicador durante varios años y comprobar la comparabilidad de las fuentes y las revisiones. Cambios grandes entre años merecen una revisión adicional, porque pueden reflejar tanto modificaciones reales como actualizaciones de estimaciones. El mapa de 2024 responde a una pregunta de posición relativa, no a una pregunta de evolución.
Una cobertura alta no significa riesgo cero de sarampión
Un porcentaje elevado indica que una gran parte del grupo de edad recibió la dosis medida, pero no constituye por sí solo un modelo de riesgo epidemiológico. La distribución local de niños no vacunados, la segunda dosis, la movilidad, la vigilancia y la introducción de casos pueden alterar el contexto. Dos países con el mismo promedio nacional pueden presentar situaciones internas muy diferentes.
Del mismo modo, un porcentaje bajo no debería transformarse en un juicio sobre todo el sistema sanitario. SH.IMM.MEAS mide una dimensión concreta de la vacunación infantil. La formulación más precisa es describir qué porcentaje se reportó en 2024 para niños de 12 a 23 meses y, solo después, buscar datos adicionales si se desea explicar el resultado.
El porcentaje no revela cuántos niños quedaron sin vacunar
Una tasa coloca a todas las economías en una escala común de 0 a 100, pero elimina del gráfico el tamaño de la población. Un 90 % en una cohorte infantil muy grande puede implicar más niños sin vacunar que un 70 % en una población pequeña. Para estimar números absolutos hace falta combinar la tasa con un denominador adecuado del grupo de 12 a 23 meses.
Esta diferencia es importante para la planificación. Las tasas ayudan a comparar alcance proporcional y a localizar brechas relativas. Los conteos absolutos ayudan a estimar necesidades de servicio, seguimiento o suministro. Ninguna de las dos medidas sustituye a la otra, y este análisis se limita deliberadamente a la tasa porcentual.
Un método práctico para interpretar la comparación
Primero puede localizarse una economía en el mapa y comparar su valor con la mediana de 90 %. Después conviene ubicarla dentro de bandas amplias, como 95 % o más, 80–94 %, 70–79 % y menos de 70 %. Finalmente hay que comprobar que el valor exista realmente y volver a la definición del indicador antes de formular una conclusión.
Si un valor bajo llama la atención, el siguiente paso útil es revisar la evolución histórica, la segunda dosis, la distribución subnacional y los informes oficiales de vacunación. Un valor alto también necesita contexto si se quiere evaluar continuidad o equidad. El mapa es una puerta de entrada para hacer preguntas más específicas, no el final del análisis.
Países y economías no equivalen a un conteo de Estados soberanos
El catálogo del Banco Mundial incluye países y algunas economías o territorios reportados por separado. Por eso, las 217 filas no deben describirse como 217 Estados soberanos. La expresión países y economías refleja mejor el alcance real de la comparación, y la misma precaución se aplica al hablar de las 192 observaciones disponibles.
Esta diferencia también afecta a la cartografía. Algunas economías pequeñas pueden formar parte del resumen estadístico y no aparecer como un polígono claramente visible en una frontera mundial simplificada. La ausencia visual de un territorio pequeño no debe confundirse con ausencia de dato. Son dos cuestiones distintas.
Qué resume realmente la distribución de 2024
El patrón principal es que la cobertura de la primera vacunación contra el sarampión fue alta en muchas de las 192 economías con dato: la mediana alcanzó 90 % y 67 observaciones llegaron al menos a 95 %. A la vez, 45 quedaron por debajo de 80 % y siete por debajo de 50 %. La distancia de 76 puntos porcentuales entre 99 % y 23 % muestra que siguen existiendo diferencias muy grandes.
Una lectura estable se apoya en tres reglas. Ausencia de dato no es igual a cero. SH.IMM.MEAS es una medida específica para niños de 12 a 23 meses y una dosis, no un índice general de inmunidad. Y un promedio nacional de un solo año no demuestra causa, tendencia ni calidad global del sistema sanitario. Con esos límites, la comparación conserva su utilidad sin sobreinterpretar los porcentajes.
Preguntas frecuentes
¿Cuál fue la mediana de vacunación contra el sarampión en 2024?
La mediana de las 192 observaciones reportadas fue 90%, mientras que la media fue 85,76%.
¿Qué economía tuvo el valor reportado más bajo?
Montenegro registró 23%. República Centroafricana y Yemen aparecieron en 41%.
¿Las 25 observaciones ausentes significan una cobertura de 0%?
No. Significan que no había un valor numérico disponible para 2024; ausencia de dato no equivale a 0%.
¿SH.IMM.MEAS mide la segunda dosis contra el sarampión?
No. La serie mide la recepción de una dosis contra el sarampión entre niños de 12 a 23 meses según la definición del indicador.
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