El gasto público en salud por habitante varía enormemente entre economías, incluso después de ajustar por diferencias de precios. El indicador SH.XPD.GHED.PP.CD del Banco Mundial mide el gasto sanitario del gobierno general financiado con recursos nacionales por persona, expresado en dólares internacionales corrientes ajustados por paridad de poder adquisitivo (PPP). La comparación de 2023 permite observar la intensidad del financiamiento público interno, pero no debe confundirse con el gasto sanitario total ni con una evaluación directa de la calidad asistencial.
La fuente contiene 217 filas de países y economías. Para 2023 hay 192 valores informados y 25 observaciones ausentes. Entre los datos disponibles, la mediana fue de 613,58 dólares internacionales por persona y la media de 1.417,11. La distancia entre ambas cifras muestra una distribución fuertemente sesgada hacia la derecha: un grupo relativamente pequeño de economías con gasto muy alto eleva el promedio por encima del nivel de la mayoría.

Índice
Mónaco y Noruega superaron los 8.000 dólares internacionales por persona
Mónaco registró el valor más alto del conjunto disponible, con 8.391,42 dólares internacionales por persona, seguido muy de cerca por Noruega con 8.200,15. Estados Unidos alcanzó 7.269,29, Luxemburgo 7.213,66 y Liechtenstein 6.763,04. Alemania, Suecia, Irlanda, Austria y Dinamarca completan los diez valores más altos.
La concentración de posiciones superiores en Europa occidental y septentrional es visible, pero la clasificación describe gasto público nacional por habitante, no rendimiento sanitario. El tamaño de la población, la capacidad fiscal, los salarios, los precios de los servicios, el envejecimiento demográfico, el alcance del seguro público y la frontera entre financiación pública y privada pueden diferir mucho entre economías. Un gasto elevado puede coexistir con modelos sanitarios muy distintos.
| Posición alta | Economía | PPP intl. $ por persona | Posición baja | Economía | PPP intl. $ por persona |
|---|---|---|---|---|---|
| 1 | Mónaco | 8.391,42 | 1 | Afganistán | 5,45 |
| 2 | Noruega | 8.200,15 | 2 | Sudán | 5,86 |
| 3 | Estados Unidos | 7.269,29 | 3 | Sudán del Sur | 6,82 |
| 4 | Luxemburgo | 7.213,66 | 4 | Somalia | 7,38 |
| 5 | Liechtenstein | 6.763,04 | 5 | Haití | 9,78 |
| 6 | Alemania | 6.571,64 | 6 | Rep. Dem. del Congo | 10,81 |
| 7 | Suecia | 6.466,52 | 7 | Yemen | 14,25 |
| 8 | Irlanda | 6.333,61 | 8 | Burundi | 14,75 |
| 9 | Austria | 6.031,21 | 9 | Malawi | 16,07 |
| 10 | Dinamarca | 5.911,15 | 10 | Madagascar | 18,11 |
En el extremo inferior, varios valores se sitúan cerca o por debajo de 20 dólares internacionales
Afganistán registró 5,45, Sudán 5,86, Sudán del Sur 6,82 y Somalia 7,38 dólares internacionales por persona. Haití se situó en 9,78 y la República Democrática del Congo en 10,81. Yemen alcanzó 14,25, Burundi 14,75, Malawi 16,07 y Madagascar 18,11. Todos estos valores quedan muy por debajo de la mediana del conjunto informado.
El indicador no identifica por sí mismo la causa de un nivel bajo. Pueden influir la recaudación pública, la capacidad presupuestaria, el tamaño de la economía formal, la disponibilidad de servicios, la estructura demográfica y la dependencia de ayuda externa. Además, la serie mide específicamente el gasto gubernamental financiado con fuentes nacionales; un sistema que recibe recursos externos importantes puede disponer de más financiación sanitaria total de la que refleja esta variable.
La mediana de 613,58 contrasta con una media de 1.417,11
La distribución de 2023 es muy asimétrica. El primer cuartil fue de 101,16 dólares internacionales por persona, la mediana de 613,58 y el tercer cuartil de 1.991,42. Así, la mitad central de las economías con dato se sitúa aproximadamente entre 101 y 1.991 dólares internacionales, mientras que el promedio alcanza 1.417,11 por el peso de las economías situadas en la parte alta.
| PPP internacionales por persona | Observaciones | Proporción de 192 |
|---|---|---|
| Menos de 50 | 35 | 18,2% |
| 50–99 | 13 | 6,8% |
| 100–249 | 18 | 9,4% |
| 250–499 | 25 | 13,0% |
| 500–999 | 30 | 15,6% |
| 1.000–2.499 | 33 | 17,2% |
| 2.500–4.999 | 21 | 10,9% |
| 5.000 o más | 17 | 8,9% |
35 observaciones (18,2%) quedan por debajo de 50 dólares internacionales por persona, mientras que 17 (8,9%) alcanzan 5.000 o más. Las bandas de 500–999 y 1.000–2.499 suman 63 observaciones. Esta estructura explica por qué los puntos más oscuros del mapa llaman la atención, aunque una parte muy grande del universo reportado se encuentre a niveles mucho más bajos.
Europa occidental y septentrional forman un grupo de gasto alto, con diferencias internas
Alemania registró 6.571,64 dólares internacionales por persona; Reino Unido 5.204,64; Francia 4.549,73; España 3.611,58; e Italia 3.555,89. Todos se sitúan claramente por encima de la mediana mundial de las observaciones disponibles, pero la distancia entre ellos sigue siendo relevante. El mapa muestra, por tanto, una concentración regional de gasto alto sin borrar las diferencias entre sistemas vecinos.
América del Norte ofrece otro contraste. Estados Unidos alcanzó 7.269,29, Canadá 5.171,55 y México 665,21 dólares internacionales por persona. La proximidad geográfica no implica niveles similares de gasto público nacional. La variable refleja cuánto financia el gobierno con recursos domésticos por habitante después del ajuste PPP, no el tamaño total del sistema sanitario ni su calidad.
Asia abarca desde varios miles de dólares internacionales hasta poco más de cien
Japón registró 4.550,95, Singapur 3.829,90, Corea del Sur 2.810,79, China 848,98 e India 135,12 dólares internacionales por persona. La amplitud del rango dentro de una misma gran región muestra que el nivel de financiación pública por habitante depende de mucho más que la ubicación geográfica.
Los países del Golfo también presentan diferencias: Emiratos Árabes Unidos 2.488,95; Arabia Saudita 2.702,44; Catar 2.408,11; Kuwait 2.272,90; y Omán 1.232,64. La capacidad económica puede ampliar el margen fiscal, pero la combinación entre gasto público, seguros privados y pagos directos determina cuánto de los recursos sanitarios aparece dentro de este indicador concreto.
Los dólares internacionales PPP no son dólares estadounidenses al tipo de cambio
Un dólar internacional corriente ajustado por PPP es una unidad de comparación de poder adquisitivo, no una conversión simple a dólares estadounidenses mediante el tipo de cambio de mercado. El objetivo del ajuste es tener en cuenta las diferencias de precios entre economías, de modo que la unidad represente un poder de compra más comparable. En salud esto importa especialmente porque salarios, servicios y otros insumos locales pueden tener precios muy distintos.
El ajuste PPP mejora la comparabilidad monetaria, pero no vuelve equivalentes a los sistemas sanitarios. No corrige directamente diferencias en calidad, acceso, cobertura de prestaciones, tecnología, eficiencia o distribución geográfica de profesionales. Dos economías con 1.000 dólares internacionales por persona pueden organizar la atención de maneras muy distintas. Por ello, el indicador funciona como referencia de financiación, no como puntuación integral de desempeño.
Gasto del gobierno y gasto directo de los hogares son conceptos distintos
Un valor alto de gasto público no garantiza por sí solo que los hogares paguen poco de su bolsillo. Algunos sistemas combinan una financiación gubernamental elevada con seguros privados o pagos directos relevantes; otros distribuyen la carga de forma diferente. Para estudiar la presión financiera sobre los hogares deben consultarse indicadores específicos de gasto de bolsillo, ya sea por habitante o como proporción del gasto sanitario corriente.
Tampoco debe confundirse esta serie con la proporción del presupuesto público dedicada a salud ni con el gasto sanitario como porcentaje del PIB. Aquí el denominador es la población. Si la pregunta es qué prioridad fiscal recibe la salud, se necesita un denominador basado en el gasto gubernamental; si la pregunta es cuánto representa la salud dentro de la economía, el denominador debe ser el PIB. Cambiar el denominador cambia la interpretación.
Las 25 observaciones ausentes no se consideran cero
De las 217 filas de la fuente, 25 no tienen un valor informado para 2023. Esas filas quedan fuera de la clasificación, la media, la mediana, los cuartiles y las bandas de distribución. Un dato ausente no significa que un gobierno haya gastado cero. Convertir los faltantes en ceros desplazaría artificialmente hacia abajo la distribución y alteraría todas las estadísticas resumidas.
El mapa representa mediante puntos las 192 observaciones disponibles, incluidos territorios y economías pequeñas que pueden desaparecer en mapas de áreas. El tamaño de los puntos no codifica gasto ni población; únicamente el color indica la banda de gasto por persona. Además, el universo de 217 filas incluye países y otras economías reportadas de forma separada, por lo que no equivale a un conteo de Estados soberanos.
Fuente y método de cálculo
Este análisis utiliza las observaciones de 2023 del indicador SH.XPD.GHED.PP.CD del Banco Mundial. La variable expresa el gasto sanitario del gobierno general financiado con recursos domésticos por persona, en dólares internacionales corrientes ajustados por PPP.
Los máximos, mínimos, posiciones, media, mediana, cuartiles y conteos por banda se calcularon directamente a partir de las 192 observaciones no ausentes de 2023. No se mezclaron valores de otros años y los faltantes no se estimaron ni se sustituyeron por cero. Esta regla mantiene una comparación coherente del mismo año, aunque algunas economías queden fuera por falta de dato.
Preguntas frecuentes
¿Qué mide este indicador de gasto público en salud?
Mide el gasto sanitario del gobierno general financiado con recursos nacionales por persona, expresado en dólares internacionales corrientes ajustados por PPP. No es el gasto sanitario total ni el gasto de bolsillo de los hogares.
¿Un dólar internacional PPP equivale a un dólar estadounidense?
No. Es una unidad ajustada por paridad de poder adquisitivo para mejorar la comparación entre niveles de precios de distintas economías, no una conversión al tipo de cambio de mercado.
¿Un gasto público más alto significa automáticamente una atención sanitaria mejor?
No necesariamente. El gasto es una medida de financiación; la eficiencia, el acceso, la cobertura, la calidad y los resultados sanitarios requieren otros indicadores.
¿Las 25 observaciones ausentes de 2023 se trataron como cero?
No. Se excluyeron de las posiciones y de las estadísticas resumidas, y no se representaron como valores observados en el mapa.
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