El porcentaje de empresas que controlan sus propias emisiones de dióxido de carbono (CO₂) describe una práctica de gestión dentro de las empresas, no el volumen total de emisiones de un país. Esta comparación utiliza la observación no vacía más reciente del indicador IC.FRM.CO2.ZS del Banco Mundial para 160 economías. El valor representa la proporción de empresas que informan que hacen seguimiento de sus propias emisiones de CO₂.
Esa diferencia es esencial para interpretar el mapa. Un porcentaje alto no significa que el país emita poco CO₂, y un porcentaje bajo tampoco demuestra que su política climática sea deficiente. El indicador responde a una pregunta mucho más concreta: hasta qué punto está extendido el seguimiento interno de las emisiones entre las empresas reflejadas por la serie.

Índice
Qué mide exactamente el indicador
El nombre oficial es “Firms monitoring own CO2 emissions (% of firms)”. La descripción suministrada por el Banco Mundial indica que mide el porcentaje de empresas que han seguido sus propias emisiones de CO₂ durante los últimos tres años. La unidad es porcentaje: un valor de 50 significa que aproximadamente la mitad de las empresas incluidas en la evidencia correspondiente declaró realizar ese seguimiento.
No es una medida de las emisiones nacionales, las emisiones por habitante, la intensidad de carbono de la electricidad ni la cantidad de CO₂ emitida por cada empresa. Una empresa puede medir sus emisiones y seguir teniendo un nivel elevado; otra puede emitir relativamente poco sin contar con un sistema formal de medición. Medir y reducir son procesos relacionados, pero no son la misma variable.
Los valores proceden de la API del Banco Mundial para IC.FRM.CO2.ZS. La extracción conserva la última observación no vacía de cada economía. Esta regla amplía la cobertura, pero significa que el conjunto debe leerse como una comparación de últimas observaciones disponibles y no como una fotografía perfectamente sincronizada de un solo año.
La mayoría de las observaciones corresponde a 2023–2025
De las 160 observaciones, 62 están fechadas en 2025, 48 en 2024 y 45 en 2023. Solo 5 corresponden a 2022 o a un año anterior. En conjunto, el 96.9% de los datos se concentra en 2023–2025, por lo que la información es mayoritariamente reciente aunque no idéntica en fecha.
El subconjunto de 2024–2025 reúne 110 economías, equivalente al 68.8% del total. La diferencia temporal importa sobre todo cuando dos porcentajes están muy próximos. El mapa es más útil para reconocer grandes contrastes y niveles recientes disponibles que para establecer un orden preciso entre valores separados por unas décimas.
La observación más reciente de Iraq en este conjunto es de 2022 y la de Timor-Leste es de 2021. Muchas otras economías sí tienen datos de 2024 o 2025. Mantener visible el año evita presentar una cifra antigua como si hubiera sido medida en 2025.
Las economías con los porcentajes más altos
Azerbaiyán presenta la observación más alta con 52,94%. Uzbekistán alcanza 46,60%, Iraq 41,78%, Yibuti 39,33% y Noruega 38,23%. Camboya, Zimbabue, Dinamarca, Malaui y Finlandia completan el grupo de diez valores más altos. La lista combina economías de regiones y tamaños muy diferentes.
| Puesto | Economía | Año de observación | Empresas que controlan sus propias emisiones de CO₂ |
|---|---|---|---|
| 1 | Azerbaiyán | 2024 | 52.94% |
| 2 | Uzbekistán | 2024 | 46.60% |
| 3 | Iraq | 2022 | 41.78% |
| 4 | Yibuti | 2025 | 39.33% |
| 5 | Noruega | 2025 | 38.23% |
| 6 | Camboya | 2023 | 37.05% |
| 7 | Zimbabue | 2025 | 34.99% |
| 8 | Dinamarca | 2025 | 34.46% |
| 9 | Malaui | 2025 | 33.96% |
| 10 | Finlandia | 2025 | 32.97% |
La diversidad de la parte alta impide atribuir el resultado a una sola característica regional. Con este indicador no se puede determinar si influyen principalmente la regulación, las exigencias de clientes, las cadenas de suministro, el acceso a financiación, el tamaño de las empresas o la composición de la encuesta. Para responder a esas preguntas hacen falta variables adicionales.
Los valores más bajos entre las observaciones de 2024–2025
Para evitar que datos antiguos dominen el extremo inferior, la siguiente tabla se limita a economías cuya última observación es de 2024 o 2025. Arabia Saudí registra 0,15%, Kuwait 0,21% y Catar 0,33%. Egipto y Antigua y Barbuda también están por debajo de 1%, mientras que Guinea-Bisáu y Kiribati permanecen en torno a 1–1,5%.
| Economía | Año de observación | Empresas que controlan sus propias emisiones de CO₂ |
|---|---|---|
| Arabia Saudí | 2025 | 0.15% |
| Kuwait | 2025 | 0.21% |
| Catar | 2025 | 0.33% |
| Egipto | 2025 | 0.89% |
| Antigua y Barbuda | 2025 | 0.93% |
| Guinea-Bisáu | 2025 | 1.29% |
| Kiribati | 2025 | 1.47% |
| Malí | 2024 | 2.02% |
| Trinidad y Tobago | 2025 | 2.09% |
| Malasia | 2024 | 2.26% |
Estos porcentajes bajos no deben convertirse en una evaluación general del desempeño climático nacional. La serie solo refleja la presencia del seguimiento de emisiones dentro de las empresas recogidas por el indicador. No integra inventarios nacionales, políticas energéticas, información del sector público ni todos los sistemas voluntarios de divulgación empresarial.
El centro de la distribución está cerca del 11%
En las 160 observaciones más recientes, la media simple es 13.42% y la mediana 11.29%. El primer cuartil es 6.00% y el tercero 18.42%, de modo que la mitad central de las economías se sitúa aproximadamente entre 6.0% y 18.4%. Los valores superiores al 30% elevan la media por encima de la mediana.
Si se conservan únicamente las 110 observaciones de 2024 o 2025, la mediana es 11.61%. Es muy parecida a la mediana del conjunto completo, lo que indica que el centro de la distribución no depende principalmente de los pocos datos más antiguos. Aun así, el subconjunto excluye economías sin información reciente y por eso no es exactamente la misma muestra.
Una mediana de alrededor del once por ciento también ayuda a contextualizar los máximos. En una gran parte de las economías, el seguimiento de CO₂ está lejos de ser una práctica universal entre las empresas representadas por el indicador, mientras que un grupo menor supera el 30% e incluso el 50%. La amplitud de esa brecha es uno de los rasgos más claros del conjunto.
Europa muestra varios valores altos, pero no un patrón uniforme
En Europa aparecen varios porcentajes elevados: Noruega 38,23%, Dinamarca 34,46%, Finlandia 32,97%, Suecia 32,05%, Francia 32,05% y Reino Unido 31,50%. Austria registra 27,22%, Alemania 25,92%, Bélgica 24,38% y Países Bajos 23,31%.
Sin embargo, la misma región contiene valores mucho menores. Hungría está en 5,80%, Polonia en 6,44%, Grecia en 6,60% y Türkiye en 7,67%. Por ello, pertenecer a una misma región amplia no implica resultados parecidos. El mapa identifica la variación; explicar sus causas exige evidencia institucional y empresarial adicional.
Asia y Oriente Medio cubren casi todo el rango
En Asia la dispersión es especialmente amplia. Uzbekistán alcanza 46,60% y Camboya 37,05%, mientras que Tayikistán llega a 26,93%. China se sitúa en 13,80%, India en 14,91%, Japón en 7,13%, Indonesia en 4,28% y Malasia en 2,26%. En el extremo inferior, Arabia Saudí, Kuwait y Catar están por debajo de 0,5% en sus observaciones de 2025.
Por tanto, una afirmación general como “Asia tiene valores altos” ocultaría diferencias mucho mayores entre países. Incluso economías cercanas o integradas en cadenas regionales pueden aparecer en puntos muy distintos de la distribución. La lectura más útil parte de cada dato nacional y solo después busca patrones regionales.
África también contiene valores altos y bajos
Las economías africanas presentan una variación considerable. Yibuti registra 39,33%, Zimbabue 34,99%, Malaui 33,96%, Gabón 31,54%, Uganda 30,70% y Nigeria 28,91%. En el otro extremo, Guinea-Bisáu está en 1,29%, Malí en 2,02%, Rwanda en 4,74% y Camerún en 4,80%.
Esa amplitud demuestra por qué el indicador no debe usarse como una clasificación continental. Sirve mejor como punto de partida para estudiar por qué el seguimiento empresarial está más extendido en unas economías que en otras. Un análisis causal necesitaría información sobre sectores, tamaño empresarial, exportaciones, regulación, financiación y diseño de la encuesta.
Algunas economías pequeñas no se distinguen en el mapa
La tabla fuente incluye 160 economías, pero la capa mundial de baja resolución permite unir y representar 142, aproximadamente el 88.8% del total. Las filas no representadas corresponden sobre todo a islas muy pequeñas, microestados o territorios que no aparecen como polígonos independientes en esa geometría simplificada.
Esos valores no se sustituyeron por cero ni se eliminaron de las estadísticas. Una zona sin color o apenas visible en el mapamundi no debe interpretarse como ausencia de seguimiento. Para cifras exactas conviene usar las tablas; el mapa está pensado para reconocer patrones espaciales amplios.
Qué puede decir el mapa y qué no
El conjunto permite comparar dónde el seguimiento interno de las emisiones de CO₂ es relativamente común o poco frecuente, observar la amplitud de la distribución reciente e identificar economías cuya última observación es más antigua. También muestra que las diferencias dentro de una misma región pueden ser muy grandes.
No permite medir por sí solo las emisiones nacionales, la reducción de emisiones, la calidad de la divulgación corporativa, el progreso hacia la neutralidad climática ni la eficacia de una política específica. La interpretación más sólida permanece cerca de la definición: porcentaje de empresas que informan que controlan sus propias emisiones de CO₂, utilizando la última observación disponible de cada economía.
Preguntas frecuentes
¿Qué significa el porcentaje de empresas que controlan sus propias emisiones de CO₂?
Es la proporción de empresas que informan haber seguido sus propias emisiones de CO₂ durante los últimos tres años. No mide las emisiones nacionales.
¿Todos los valores corresponden a 2025?
No. De las 160 últimas observaciones, 62 son de 2025, 48 de 2024 y 45 de 2023. Las demás son los últimos datos disponibles de años anteriores.
¿Un porcentaje alto significa que las emisiones reales son bajas?
No. El indicador mide la práctica de seguimiento, no el volumen de CO₂ emitido ni la reducción conseguida.
¿Por qué algunas economías pequeñas casi no se ven en el mapa?
La capa mundial simplificada no representa todos los microestados y territorios como polígonos visibles. Sus datos siguen incluidos en las tablas y estadísticas y no se convierten en cero.
Artículos relacionados
Los mapas ofrecidos por Green Map son mapas editados y elaborados por nosotros, utilizando como referencia fuentes de datos geográficos abiertos como geoBoundaries, Natural Earth, OpenStreetMap y datos abiertos de gobiernos y organismos públicos.
Las imágenes de los mapas no redistribuyen los archivos de datos originales. Son materiales visuales editados y diseñados para su uso en educación, presentaciones, documentos, blogs y otras referencias gráficas. Este aviso informa sobre las principales fuentes de datos utilizadas como referencia en la elaboración de los mapas de Green Map.





