La relación empleo-población masculina de 15 a 24 años mide qué parte de todos los hombres de ese grupo de edad está ocupada. La serie nacional del Banco Mundial SL.EMP.1524.SP.MA.NE.ZS no limita el denominador a quienes participan en el mercado laboral: incluye también estudiantes, personas que no buscan empleo y otros jóvenes fuera de la fuerza laboral. Por eso permite observar cuánto espacio ocupa el empleo dentro de la población juvenil masculina, pero no equivale a una tasa de desempleo.
En 2024 hay un valor para 104 economías y faltan observaciones en otras 113 de las 217 unidades del archivo verificado. Los faltantes se mantienen como tales y no se convierten en cero. Además, al tratarse de una serie exclusivamente masculina, sus resultados no describen el empleo juvenil total ni permiten conocer por sí solos la situación de las mujeres jóvenes.

Índice
La mediana de las 104 economías con dato es 37,0%
La media simple de las 104 observaciones es 40.54% y la mediana es 37.01%. El primer cuartil se sitúa en 30.78% y el tercero en 51.76%, de modo que la mitad central de las economías queda aproximadamente entre 30,8% y 51,8%. El percentil 10 es 25.78% y el percentil 90 alcanza 59.56%. La diferencia entre el mínimo y el máximo llega a 63.46 puntos porcentuales.
En la parte alta, 10 economías alcanzan al menos 60% y 29 llegan a 50% o más. En la parte baja, 25 están por debajo de 30% y 2 quedan por debajo de 20%. La amplitud de la distribución es importante porque un promedio global no representa bien la variedad de trayectorias entre estudio y trabajo que siguen los hombres jóvenes en cada economía.
El denominador incluye a todos los hombres de 15 a 24 años
Un valor de 40% significa que alrededor de 40 de cada 100 hombres de 15 a 24 años están ocupados. Los otros 60 no son necesariamente desempleados. Pueden estar estudiando, no buscar trabajo, realizar otras actividades fuera del mercado laboral o encontrarse desempleados según la definición de fuerza laboral. La tasa de desempleo utiliza un denominador distinto porque se concentra solamente en quienes trabajan o buscan trabajo de forma activa.
Esta diferencia permite entender por qué dos economías con la misma relación empleo-población pueden tener mercados laborales muy distintos. Si la participación laboral juvenil es baja, una gran parte de los hombres jóvenes puede seguir en educación. Si la participación es alta y el empleo sigue siendo bajo, el desempleo puede tener un peso mayor. Para distinguir ambos escenarios se necesitan también tasas de participación, desempleo, matriculación educativa y NEET.
Países Bajos, Tanzania, Islandia y Guatemala superan el 70%
Países Bajos presenta el valor más alto de 2024 con 75,858%. Tanzania alcanza 74,902%, Islandia 73,948% y Guatemala 72,942%. Catar registra 69,216%, seguido por Bolivia con 63,701%, Emiratos Árabes Unidos con 63,037%, Australia con 62,828%, Suiza con 61,440% y Nigeria con 61,245%. La lista reúne economías de varias regiones, lo que impide atribuir los valores altos a un único modelo laboral o educativo.
| Economía | Relación empleo-población masculina, 15–24 años |
|---|---|
| Países Bajos | 75,9% |
| Tanzania | 74,9% |
| Islandia | 73,9% |
| Guatemala | 72,9% |
| Catar | 69,2% |
| Bolivia | 63,7% |
| Emiratos Árabes Unidos | 63,0% |
| Australia | 62,8% |
| Suiza | 61,4% |
| Nigeria | 61,2% |

Un porcentaje elevado puede surgir de situaciones diferentes. En algunos lugares es habitual combinar estudios con un trabajo de pocas horas; en otros, los jóvenes entran antes en empleos a tiempo completo, trabajo por cuenta propia o actividades informales. La serie solo identifica si la persona está ocupada según la definición estadística. No informa directamente sobre salario, horas, estabilidad, formalidad ni adecuación del puesto.
Sudáfrica y Gabón quedan muy alejados del extremo superior
Sudáfrica registra el valor más bajo, 12,403%, y Gabón 13,151%. Grecia se sitúa en 20,159%, Bulgaria en 20,670% y Jordania en 20,818%. Bosnia y Herzegovina alcanza 23,469%, Rumanía 23,523% e Italia 24,004%. En estas economías trabaja una parte relativamente pequeña de toda la población masculina de 15 a 24 años, pero el indicador no explica por qué el resto no está ocupado.
Una proporción baja puede estar relacionada con una permanencia prolongada en el sistema educativo, una entrada laboral tardía, una demanda débil de trabajadores jóvenes, desempleo elevado o una combinación de varios factores. El dato no permite separar esas causas. Por eso las posiciones inferiores de la tabla deben leerse como una descripción de la participación del empleo, no como una evaluación automática del desempeño económico o social.
Europa muestra diferencias internas mucho mayores de lo que sugiere una sola media regional
Dentro de Europa, Países Bajos llega a 75,86% e Islandia a 73,95%, mientras Dinamarca registra 58,39%, Noruega 57,19% y Alemania 52,27%. En el otro extremo, Grecia está en 20,16%, Bulgaria en 20,67%, Italia en 24,00%, España en 26,78% y Portugal en 28,66%. Francia se sitúa en 34,72%, Finlandia en 41,95% y Suecia en 42,59%.
La dispersión sugiere que la transición entre educación y empleo no sigue un patrón uniforme ni siquiera entre economías cercanas y de ingresos relativamente altos. El trabajo durante los estudios, los sistemas de formación profesional, la edad de entrada al empleo, las condiciones de contratación juvenil y el ciclo económico pueden influir. Sin embargo, la serie de 2024 no identifica cuál de estos mecanismos explica cada diferencia, por lo que conviene separar el dato observado de cualquier interpretación causal.
África y América también contienen contrastes muy amplios
En África, Tanzania alcanza 74,90% y Nigeria 61,25%, mientras Sudáfrica queda en 12,40%, Gabón en 13,15% y Botsuana en 27,05%. Angola marca 37,31%, Zambia 37,09%, Zimbabue 39,98% y Ghana 31,66%. La distancia entre los extremos dentro del continente supera con creces muchas diferencias entre promedios regionales, de modo que hablar de un único patrón africano ocultaría gran parte de la variación real.
En América, Guatemala registra 72,94%, Honduras 59,97%, Paraguay 58,62%, Canadá 53,94%, México 53,82%, Perú 53,48%, Brasil 52,63% y Estados Unidos 50,90%. Chile se sitúa en 27,07%, Argentina en 35,04% y Uruguay en 41,31%. Una vez más, la geografía aporta contexto, pero no sustituye la información sobre educación, participación laboral y estructura del empleo.
La serie masculina no permite calcular la brecha de género por sí sola
Todos los valores de este análisis corresponden a hombres de 15 a 24 años. Saber que una economía tiene 60% no permite deducir si la proporción femenina es mucho menor, parecida o incluso mayor. Para calcular una brecha de género válida se necesita la serie femenina correspondiente, con el mismo año, edad, unidad y metodología de estimación nacional.
Tampoco puede utilizarse un nivel alto de empleo masculino como indicador directo de igualdad de género. La comparación entre mujeres y hombres exige observar participación, empleo, desempleo, horas, ingresos, informalidad y responsabilidades de cuidados. La medida de este artículo responde a una pregunta más limitada: cuántos hombres jóvenes trabajan dentro del total de hombres de su misma edad.
Una proporción alta no describe la calidad del empleo
La condición de ocupado puede incluir empleos a tiempo completo, trabajos de pocas horas, actividad por cuenta propia, ayuda familiar y empleo informal, según las definiciones nacionales utilizadas en las estadísticas laborales. Por ello, una relación alta no garantiza ingresos suficientes, estabilidad contractual, protección social ni horarios adecuados. Las características del puesto deben estudiarse con indicadores específicos.
Del mismo modo, una proporción baja no es necesariamente negativa si una gran parte de los jóvenes permanece en educación o formación. El valor sirve para medir la presencia del empleo en una etapa concreta de la vida. Para evaluar oportunidades a medio plazo habría que incorporar resultados educativos, transición al primer empleo, salarios y estabilidad, además de la evolución temporal de la propia relación empleo-población.
Las estimaciones nacionales y el uso de un solo año exigen cautela
La etiqueta national estimate indica que los datos proceden de los sistemas oficiales de cada economía. Aunque la edad objetivo está estandarizada entre 15 y 24 años, el diseño de encuestas, el momento de observación y algunos criterios detallados de clasificación pueden variar. Por esta razón, una diferencia de uno o dos puntos porcentuales no debería interpretarse como una ventaja precisa sin revisar las fuentes nacionales.
El análisis también se limita a 2024. No muestra si una economía viene aumentando o reduciendo la participación del empleo juvenil masculino. Las condiciones pueden cambiar con el ciclo económico, la estacionalidad, el calendario educativo y la demografía. Para estudiar tendencias se necesitan varios años de la misma serie, preferiblemente obtenidos en una extracción coherente porque las bases internacionales pueden revisar datos históricos.
Los 113 faltantes no se convirtieron en cero y la cobertura del mapa se revisó por separado
El archivo contiene 217 economías, de las cuales 104 tienen observación para 2024 y 113 aparecen como faltantes en la fuente. Las estadísticas descriptivas y los rankings utilizan únicamente las 104 observaciones reales. Convertir los faltantes en cero produciría falsos mínimos, de modo que el mapa deja sin relleno las áreas sin valor en lugar de tratarlas como ausencia de empleo.
En la base cartográfica simplificada, 93 economías con dato se enlazan directamente con un polígono mediante el código ISO3. Otras ocho economías pequeñas o sin polígono utilizable se muestran como puntos cuando existe una coordenada disponible. Montenegro, Cisjordania y Gaza, y Kosovo permanecen en los cálculos aunque esta base no permita representarlos directamente. La cobertura estadística y la cobertura visual se mantienen separadas.
Indicadores que conviene consultar junto con esta medida
- Relación empleo-población juvenil total, para comparar el valor masculino con el conjunto de jóvenes.
- Desempleo masculino de 15 a 24 años, cuyo denominador es la fuerza laboral juvenil masculina.
- Participación laboral masculina de 15 a 24 años, que muestra cuántos trabajan o buscan trabajo.
- Tasa NEET, útil para identificar a jóvenes fuera del empleo, la educación y la formación.
- Horas, ingresos, informalidad y estabilidad, necesarios para valorar aspectos de la calidad del trabajo.
La combinación de estas medidas cambia mucho la interpretación. Si 40% de los hombres jóvenes está ocupado y la participación laboral es 45%, la mayoría de quienes participan en el mercado probablemente tiene empleo. Si el empleo sigue en 40% pero la participación llega a 70%, puede existir un grupo desempleado mucho mayor. Educación y NEET ayudan después a entender qué ocurre con quienes no forman parte de la fuerza laboral.
Fuente y método de cálculo
El análisis utiliza el indicador del Banco Mundial Employment to population ratio, ages 15-24, male (%) (national estimate), código SL.EMP.1524.SP.MA.NE.ZS para 2024. Se excluyen los agregados regionales y por nivel de ingreso del Banco Mundial. Todas las medias, medianas, cuartiles y posiciones se calculan directamente con las 104 observaciones no faltantes, mientras las 113 ausencias de la fuente se conservan sin imputación.
Todos los valores están expresados en porcentaje. El mapa enlaza los códigos ISO3 con una capa geográfica simplificada y utiliza puntos para algunas economías pequeñas sin polígono. Si una economía con dato no puede dibujarse, sigue presente en las estadísticas y en las comparaciones numéricas. Así se evita confundir una limitación cartográfica con un problema de cobertura de datos.
Preguntas frecuentes
¿La relación empleo-población masculina juvenil es igual al desempleo masculino juvenil?
No. La relación empleo-población usa como denominador a todos los hombres de 15 a 24 años; el desempleo usa únicamente la fuerza laboral masculina juvenil.
¿Un valor más alto significa siempre un mejor mercado laboral para los hombres jóvenes?
No. Puede reflejar trabajo durante los estudios, una entrada laboral más temprana o distintas formas de empleo, y no mide salarios, horas, formalidad ni estabilidad.
¿Las zonas sin color del mapa representan 0%?
No. Los faltantes de 2024 se mantienen como ausencias y algunas economías pequeñas con dato no pueden representarse mediante polígonos en la base cartográfica simplificada.
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