El indicador del Banco Mundial SI.DST.03RD.20 muestra qué porcentaje del ingreso o consumo total corresponde al tercer quintil de la población. Para construirlo, las personas se ordenan desde los niveles más bajos hasta los más altos de ingreso o consumo per cápita y se dividen en cinco grupos del mismo tamaño. El tercer quintil representa el 20% situado en el centro de la distribución, aproximadamente entre los percentiles 41 y 60.
Ese grupo siempre representa una quinta parte de la población, pero no recibe necesariamente una quinta parte del ingreso o consumo total. En las 171 últimas observaciones disponibles, la mediana es 16,0% y la media 15,8%. Los valores van de 9,8% a 19,3%. Ninguna observación alcanza el 20% que correspondería a una distribución perfectamente igual entre los cinco quintiles.
La comparación exige una precaución adicional: los años de observación no son uniformes. Los últimos datos disponibles abarcan desde 1992 hasta 2025. Por tanto, el mapa no es una fotografía sincronizada del mundo en 2025, sino una recopilación de la observación más reciente de cada economía. Las observaciones anteriores a 2023 deben leerse como evidencia más antigua y no como si fueran contemporáneas con los datos de 2024 o 2025.

Índice
El tercer quintil no es una medida completa de la clase media
La expresión “20% intermedio” puede sonar como una medida directa de clase media, pero el indicador tiene una definición estadística más estricta. El grupo está determinado por la posición relativa dentro de la distribución de ingreso o consumo. No exige alcanzar un nivel de vida concreto ni un umbral monetario común entre países. Una persona puede pertenecer al tercer quintil de una economía con ingresos bajos o altos dependiendo de su posición dentro de esa sociedad.
Una participación mayor significa que el quintil central recibe una fracción mayor de los recursos totales medidos. Sin embargo, eso no basta para afirmar que la desigualdad general sea menor. Dos economías pueden registrar 16% para el tercer quintil y distribuir de forma muy diferente el 84% restante entre los dos quintiles inferiores y los dos superiores.
Por eso esta serie funciona mejor junto con las participaciones del 20% inferior, del 20% superior y un indicador más amplio como el índice de Gini. El tercer quintil aporta una perspectiva útil sobre el centro de la distribución, pero no sustituye el análisis completo de cómo se reparten ingreso o consumo entre todos los grupos.
La mayoría de los últimos valores se concentra entre 15% y 18%
La distribución de las 171 últimas observaciones es relativamente compacta. Diez economías están por debajo de 13%; 34 se encuentran entre 13% y 15%; 38 entre 15% y 16%; 42 entre 16% y 17%; 37 entre 17% y 18%; y diez alcanzan 18% o más.
| Participación del quintil medio | Economías |
|---|---|
| Menos de 13% | 10 |
| 13% a menos de 15% | 34 |
| 15% a menos de 16% | 38 |
| 16% a menos de 17% | 42 |
| 17% a menos de 18% | 37 |
| 18% o más | 10 |
La mediana de 16,0% queda cuatro puntos porcentuales por debajo del 20% que recibiría cada quintil en una distribución completamente igual. Esa diferencia es descriptiva, pero no debe convertirse en una puntuación de desigualdad por sí sola. El mismo valor central puede coexistir con una concentración mucho mayor o menor en el quintil superior.
La amplitud total es relativamente estrecha en comparación con muchos indicadores económicos: 9,8% en el extremo inferior y 19,3% en el superior. Sin embargo, una diferencia de varios puntos dentro de una participación que normalmente se mueve entre 15% y 18% puede representar un cambio importante en la parte de los recursos que recibe el centro de la población.
La fecha de la encuesta es tan importante como el porcentaje
Solo cuatro economías tienen una observación de 2025 y 21 tienen un dato de 2024. Otras 37 corresponden a 2023, 53 a 2020–2022, 36 a 2015–2019 y 20 a 2014 o años anteriores. Esta dispersión temporal es la principal limitación de cualquier mapa basado en el último valor disponible.
| Año de la última observación | Economías |
|---|---|
| 2025 | 4 |
| 2024 | 21 |
| 2023 | 37 |
| 2020–2022 | 53 |
| 2015–2019 | 36 |
| 2014 o anterior | 20 |
Los indicadores distributivos dependen de encuestas de hogares que no se realizan en todos los países cada año. También pueden existir retrasos de publicación, revisiones metodológicas y diferencias en la disponibilidad de microdatos. Por eso una clasificación estricta debe buscar un año común o un periodo armonizado, aunque eso reduzca el número de economías comparables.
La ventaja del enfoque de “última observación” es la cobertura. Permite incluir muchos más países y visualizar la estructura general de la distribución. La desventaja es que el lector debe mantener siempre el año junto al porcentaje. Un 15% de 2015 y un 15% de 2025 son iguales numéricamente, pero no describen el mismo momento.
La comparación de 2023 ofrece un grupo temporalmente más homogéneo
Entre las 37 economías con observación de 2023, la mediana es 17,0% y la media 16,8%. República Eslovaca registra el valor más alto del subgrupo con 19,3%, seguida por Rumanía con 18,4% y Chequia con 18,1%. Bélgica, Noruega y Eslovenia registran 18,0%.
| Economía | Participación del tercer quintil en 2023 |
|---|---|
| República Eslovaca | 19,3% |
| Rumanía | 18,4% |
| Chequia | 18,1% |
| Bélgica | 18,0% |
| Noruega | 18,0% |
| Eslovenia | 18,0% |
| Kiribati | 17,9% |
| Croacia | 17,8% |
El grupo de 2023 muestra valores elevados en varias economías de Europa central y oriental, pero el indicador no identifica por qué ocurre ese patrón. Sistemas fiscales, transferencias, estructuras salariales y características del mercado laboral podrían ser relevantes, pero esas explicaciones requieren datos adicionales y no pueden deducirse de una sola participación por quintil.
La comparación del mismo año mejora la coherencia temporal, aunque todavía pueden existir diferencias en si la encuesta utiliza ingreso o consumo y en otros aspectos metodológicos. Las diferencias pequeñas de unas décimas deben interpretarse con más cautela que los contrastes amplios.
África austral concentra varios de los últimos valores bajos
Namibia registra el valor mínimo del conjunto de últimas observaciones, con 9,8% en 2015. Botswana tiene 10,7% en 2015, Esuatini 10,7% en 2016 y Sudáfrica 10,8% en 2022. Zambia registra 11,9% en 2022, Zimbabue 12,0% en 2019, Mozambique 12,5% en 2022 y Angola 12,6% en 2018.
La proximidad geográfica de varios valores bajos es visible, pero las fechas son distintas. Namibia y Botswana se basan en 2015, mientras Sudáfrica y Zambia tienen datos de 2022. Por ello el patrón puede utilizarse como una referencia espacial de últimas observaciones, pero no como una clasificación regional de un único año.
En América Latina también aparecen algunos últimos valores relativamente bajos: Colombia registra 11,5% en 2024, Brasil 12,8% y Panamá 13,0%. Estos datos son más recientes que varias observaciones de África austral, lo que vuelve a mostrar por qué el año debe acompañar siempre a la tasa.
| Economía | Último año | Participación del tercer quintil |
|---|---|---|
| Namibia | 2015 | 9,8% |
| Botswana | 2015 | 10,7% |
| Esuatini | 2016 | 10,7% |
| Sudáfrica | 2022 | 10,8% |
| Colombia | 2024 | 11,5% |
| Zambia | 2022 | 11,9% |
| Zimbabue | 2019 | 12,0% |
| Mozambique | 2022 | 12,5% |
| Angola | 2018 | 12,6% |
| Brasil | 2024 | 12,8% |
Los datos de 2024 y 2025 son pocos y no forman una tendencia mundial
Las cuatro observaciones de 2025 son Uzbekistán con 17,1%, Indonesia con 15,5%, Costa Rica con 13,8% y Ecuador con 13,7%. Entre las 21 observaciones de 2024, Armenia registra 17,5%, República Kirguisa 17,2%, Comoras 16,7% y Georgia 16,5%, mientras Colombia aparece con 11,5%, Brasil con 12,8% y Panamá con 13,0%.
La media simple es 16,84% para las economías observadas en 2023, 15,10% para las de 2024 y 15,03% para las cuatro de 2025. No es correcto interpretar esa secuencia como una caída mundial del quintil medio. El conjunto de países cambia drásticamente entre años y la muestra de 2025 contiene solo cuatro economías.
Para estudiar una tendencia se necesitarían observaciones repetidas de las mismas economías, con conceptos de encuesta comparables y una ventana temporal consistente. Comparar medias de grupos nacionales diferentes confunde cambio temporal con cambio en la composición de la muestra.
Ingreso y consumo pueden producir diferencias de comparabilidad
Las series distributivas del Banco Mundial pueden apoyarse en ingreso o consumo según la encuesta disponible y el país. Ambos conceptos son válidos para estudiar bienestar, pero no son idénticos. El consumo puede ser menos volátil en ciertos hogares, mientras el ingreso puede registrar variaciones temporales más grandes.
Esta diferencia no invalida el indicador, pero sí aconseja prudencia ante comparaciones muy precisas. Una distancia de 0,1 o 0,2 puntos porcentuales entre dos economías no debería convertirse automáticamente en una conclusión fuerte sobre desigualdad. Los contrastes más amplios, los años comunes y las metodologías similares ofrecen una base más sólida.
Cómo complementar el tercer quintil para entender mejor la distribución
Una participación del 16% en el tercer quintil no revela cómo se reparte el 84% restante. La parte inferior podría recibir una fracción relativamente alta o muy baja, y el quintil superior podría concentrar una parte moderada o extraordinaria. Por eso la misma cifra central puede coexistir con estructuras distributivas diferentes.
La comparación mejora cuando se combinan tres piezas: la participación del quintil inferior, la del quintil superior y una medida global como el Gini. Las tasas de pobreza añaden otra dimensión porque indican cuántas personas quedan por debajo de un umbral determinado. Ningún indicador sustituye por completo a los demás.
El tercer quintil tiene una ventaja conceptual: centra la atención en el segmento medio de la población en lugar de limitar el análisis a los extremos. Pero su interpretación debe permanecer dentro de ese alcance. No mide directamente movilidad social, tamaño de la clase media, riqueza, patrimonio ni estabilidad económica de los hogares.
Cuatro reglas para leer correctamente el mapa
- El valor representa la parte del ingreso o consumo total recibida por el tercer quintil. No es ingreso medio ni ingreso en dólares.
- Los años varían entre 1992 y 2025. Los últimos valores no forman una clasificación sincronizada de 2025.
- Una participación mayor no resume toda la desigualdad. Es necesario revisar también los extremos y otros indicadores.
- Las diferencias pequeñas requieren cautela. Los conceptos de ingreso o consumo y las encuestas pueden variar entre economías.
Fuente y alcance de los datos
La fuente es el Banco Mundial, indicador SI.DST.03RD.20. La serie expresa el porcentaje de ingreso o consumo que corresponde al tercer quintil de la población. Las participaciones de los quintiles pueden no sumar exactamente 100% debido al redondeo.
Este análisis utiliza la observación no vacía más reciente suministrada para cada una de las 171 economías. La mediana de las últimas observaciones es 16,0%, la media 15,8% y el rango va de 9,8% a 19,3%. Para el subconjunto de 37 economías observadas en 2023, la mediana es 17,0% y la media 16,8%.
Preguntas frecuentes
¿Quién forma el 20% intermedio en este indicador?
Es el tercer quintil de la población, aproximadamente las personas entre los percentiles 41 y 60 después de ordenar a la población por ingreso o consumo per cápita.
¿Una mayor participación del quintil medio significa automáticamente menor desigualdad?
No. El indicador muestra solo una parte de la distribución. Para una lectura más completa conviene combinarlo con las participaciones del 20% inferior y superior y con medidas como el índice de Gini.
¿Este mapa representa una comparación mundial de 2025?
No. Las últimas observaciones de las 171 economías abarcan de 1992 a 2025 y solo cuatro pertenecen a 2025.
¿Por qué los años de observación cambian entre economías?
La serie se basa en encuestas de hogares que se realizan y publican con calendarios distintos. Por eso el último dato disponible no coincide necesariamente en el mismo año.
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