El gasto público en educación secundaria no se utiliza únicamente para salarios, materiales de enseñanza o administración. También puede destinarse a activos que duran varios años. Para distinguir esas dos grandes funciones, el Banco Mundial publica el indicador SE.XPD.CSEC.ZS, que expresa el gasto corriente como porcentaje del gasto directo de las instituciones públicas de educación secundaria. Si un país registra 95%, la lectura correcta es que aproximadamente 95% del gasto directo informado para ese nivel educativo se clasificó como gasto corriente en el año de referencia.
Esta medida es útil para estudiar la composición del gasto, pero exige una precaución importante: el conjunto de última observación disponible no pertenece a un único año. La base utilizada aquí reúne 171 economías cuyos datos más recientes se extienden de 2001 a 2024. Solo 18 observaciones son de 2024, 22 de 2023 y 40 de 2022. Otras 13 corresponden a 2021 y 78 a 2020 o años anteriores. Por eso el mapa sirve para ampliar la cobertura geográfica, no para construir una clasificación mundial perfectamente simultánea.

Índice
Qué mide realmente este porcentaje
El denominador no es todo el presupuesto nacional de educación. Es el gasto directo realizado en instituciones públicas de educación secundaria. Dentro de ese gasto directo, el Banco Mundial distingue el gasto corriente, que incluye la remuneración del personal y otros costes recurrentes como materiales de enseñanza, servicios auxiliares y administración. Las ayudas financieras a estudiantes y otras transferencias no forman parte del gasto directo utilizado como denominador.
Esto cambia por completo la interpretación. Un país puede tener una proporción corriente muy alta y, aun así, gastar poco o mucho por estudiante; el indicador no responde a esa pregunta. Tampoco mide la parte del PIB destinada a educación ni el peso de la educación dentro del gasto total del gobierno. Su utilidad es más específica: muestra qué parte del gasto directo en secundaria pública se consume en costes corrientes frente a una parte de capital asociada con activos que pueden prestar servicios durante varios años.
Por la misma razón, un porcentaje más bajo no debe convertirse en una calificación negativa. Si durante un año aumenta el gasto en edificios, renovación importante o equipamiento, la proporción de gasto corriente puede disminuir incluso cuando el gasto total sea elevado. Del mismo modo, una cifra cercana a 100% no demuestra que el sistema esté bien financiado, sea eficiente o produzca mejores resultados educativos. Es una medida de composición, no una puntuación de calidad.
171 últimas observaciones: una visión amplia, pero con años distintos
Al resumir las 171 últimas observaciones disponibles, la mediana es 94,18% y la media simple es 91,20%. En 119 economías la proporción alcanza al menos 90%, en 77 llega a 95% o más y 14 registran exactamente 100%. El patrón general es claro: en gran parte del conjunto, la mayor parte del gasto directo en las instituciones públicas de secundaria aparece clasificada como gasto corriente.
Sin embargo, esa mediana global debe leerse como una descripción de los últimos datos disponibles, no como una comparación estricta de un mismo momento. Las estructuras de financiación pueden variar entre años por ciclos de construcción, reformas o diferencias de clasificación contable. Mezclar observaciones de 2001 y 2024 en una única lista puede ocultar ese problema temporal. Por ello, además de mostrar la cobertura total, resulta más informativo examinar por separado los grupos de 2024, 2023 y 2022.
| Año de la última observación | Economías |
|---|---|
| 2024 | 18 |
| 2023 | 22 |
| 2022 | 40 |
| 2021 | 13 |
| 2020 o anterior | 78 |
El grupo de 2024 tiene una mediana de 93,42%
Entre las 18 economías con una observación de 2024, la mediana se sitúa en 93,42% y la media simple en 88,80%. Honduras registra 100%, Ecuador 99,97%, Jamaica 98,92%, Togo 98,78% y Paraguay 97,00%. En el otro extremo de este pequeño grupo aparecen Mónaco con 43,38%, Perú con 74,97% y Ruanda con 79,00%. El Salvador se sitúa en 81,76% y Côte d’Ivoire en 83,02%.
Estas cifras no convierten al grupo de 2024 en una clasificación completa del mundo: solo cubre 18 economías. Además, una proporción relativamente baja puede coincidir con una participación mayor del gasto de capital durante ese año. El indicador, por sí solo, no identifica qué proyecto o decisión presupuestaria explica la diferencia. Para saber si hubo construcción, renovación, compra de equipamiento o un cambio de clasificación sería necesario consultar documentación presupuestaria nacional.
| Economía | Gasto corriente, 2024 |
|---|---|
| Honduras | 100,00% |
| Ecuador | 99,97% |
| Jamaica | 98,92% |
| Togo | 98,78% |
| Paraguay | 97,00% |
| Mónaco | 43,38% |
| Perú | 74,97% |
| Ruanda | 79,00% |
| El Salvador | 81,76% |
| Côte d’Ivoire | 83,02% |
2023 y 2022 también muestran un peso elevado del gasto corriente
Las 22 observaciones de 2023 presentan una mediana de 95,80% y una media de 93,32%. Islas Caimán e Islas Vírgenes Británicas registran 100%, Turkmenistán 99,90% y San Marino 99,84%. Dentro del mismo grupo anual, Nicaragua se sitúa en 67,34%, Albania en 79,47% y China en 83,08%. La amplitud de valores confirma que incluso una comparación del mismo año puede mostrar composiciones presupuestarias muy diferentes.
El grupo anual más numeroso entre las observaciones recientes es 2022, con 40 economías. Su mediana es 93,09% y la media simple 92,01%. Islas Marshall registra 100% y Grecia 99,04%, mientras que Islas Turcas y Caicos se sitúa en 75,25% y Sierra Leona en 80,82%. Separar estos años no elimina todas las diferencias metodológicas entre países, pero evita interpretar como simultáneos valores que en realidad proceden de momentos distintos.
| Grupo anual | Economías | Mediana | Media |
|---|---|---|---|
| 2024 | 18 | 93,42% | 88,80% |
| 2023 | 22 | 95,80% | 93,32% |
| 2022 | 40 | 93,09% | 92,01% |
Cómo interpretar una proporción más baja
La tentación más común es leer un porcentaje menor como señal de menor inversión educativa. Esa conclusión no está justificada. La proporción se calcula dentro del gasto directo de las instituciones públicas de secundaria. Si aumenta el peso de los activos de larga duración, la parte corriente puede caer aunque el presupuesto total aumente. Por eso dos países con porcentajes diferentes pueden estar atravesando fases de inversión distintas sin que el indicador diga cuál invierte “mejor”.
También conviene evitar la interpretación opuesta: un 98% o 100% de gasto corriente no demuestra que el nivel de recursos por estudiante sea alto. Para estudiar el esfuerzo financiero harían falta indicadores complementarios, como gasto por estudiante, gasto educativo respecto del PIB o del gasto público, matrícula, remuneración del personal y gasto de capital. El indicador utilizado aquí combina la remuneración del personal y otros costes corrientes, de modo que tampoco permite identificar qué componente recurrente explica por sí solo un valor alto.
Tres comprobaciones antes de comparar países
- Comprueba el denominador. El porcentaje se refiere al gasto directo en instituciones públicas de educación secundaria, no al presupuesto educativo nacional completo.
- Comprueba el año. Las 171 últimas observaciones abarcan de 2001 a 2024; dos colores parecidos en el mapa pueden corresponder a años muy diferentes.
- No conviertas la proporción en una nota de calidad. Un valor menor puede reflejar un componente de capital mayor en ese año, pero el indicador no explica por sí solo la causa.
Estas comprobaciones ayudan a utilizar el mapa como herramienta de contexto y no como una tabla de posiciones. La comparación más sólida es la que combina el porcentaje con su año de referencia y, cuando sea posible, con otras medidas de gasto educativo. Los grupos de 2024, 2023 y 2022 ofrecen una base más homogénea que la mezcla de últimas observaciones, aunque cada país conserva su propio contexto institucional y contable.
Fuente y alcance de los datos
La fuente es el Banco Mundial, indicador SE.XPD.CSEC.ZS. La definición utilizada expresa el gasto corriente como porcentaje del gasto directo en instituciones públicas de educación secundaria. En el gasto corriente se incluyen la remuneración del personal y otros costes recurrentes; las ayudas financieras a estudiantes y otras transferencias quedan fuera del gasto directo. El análisis mantiene la última observación disponible para ampliar la cobertura y separa los principales grupos anuales para no presentar datos de años distintos como si fueran plenamente simultáneos.
Preguntas frecuentes
¿Qué significa un valor del 100% en este indicador?
Significa que prácticamente todo el gasto directo registrado en las instituciones públicas de educación secundaria se clasificó como gasto corriente en ese año. No indica por sí solo que la financiación sea suficiente ni que la calidad educativa sea alta.
¿Por qué el mapa no compara a todos los países con datos de 2024?
Porque las 171 observaciones más recientes abarcan años entre 2001 y 2024. Solo 18 corresponden a 2024. Por eso conviene distinguir el mapa de última observación disponible de las comparaciones estrictamente del mismo año.
¿Un porcentaje menor significa que un país invierte menos en educación?
No. El indicador describe la composición del gasto directo. Un porcentaje menor puede coincidir con una mayor proporción de gasto de capital en ese año, por ejemplo en activos de larga duración, sin decir cuánto se gastó en total.
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