El consumo de combustibles renovables vinculado a la producción de calor útil mostró diferencias muy grandes entre los estados de Estados Unidos en 2024. La serie anual de la U.S. Energy Information Administration (EIA) suma aproximadamente 795.1 millones de MMBtu entre los 50 estados y Washington, D.C. Georgia encabezó la lista con 115.7 millones de MMBtu y Alabama ocupó el segundo puesto con 103.5. Juntas reunieron el 27.6 % del total observado.

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Primero hay que distinguir consumo de combustible y producción energética
El indicador se denomina “Consumption of Fuels for Useful Thermal Output (BTUs) · all renewables”. Por tanto, la cifra representa consumo de combustible medido por su contenido energético dentro de una definición concreta de salida térmica útil. No es una medida de generación eléctrica renovable, capacidad instalada, consumo total de energía ni porcentaje renovable del sistema estatal. Esa diferencia evita interpretar una clasificación de consumo absoluto como si fuera una clasificación general de transición energética.
La unidad publicada es million MMBtu y se mantiene sin convertirla a otra unidad. Las 51 observaciones pertenecen al mismo año, 2024, por lo que la comparación no mezcla periodos diferentes. A partir de los valores estatales se calculan participaciones, concentración de los primeros puestos, media y mediana. Los ceros registrados por la fuente se conservan tal como aparecen y no se sustituyen por estimaciones.
Cinco jurisdicciones reunieron casi la mitad del total
Georgia representó el 14.6 % y Alabama el 13.0 %. Después aparecieron Louisiana con 67.4 millones de MMBtu, Florida con 53.3 y South Carolina con 50.5. La suma de esas cinco jurisdicciones alcanzó 390.3 millones de MMBtu, equivalente al 49.1 % de todo el conjunto estatal analizado.
El liderazgo no se limita a una pequeña diferencia entre el primer y el segundo puesto. Georgia registró aproximadamente 53.7 veces el valor de la jurisdicción mediana y Alabama unas 48.0 veces. A partir del tercer puesto los valores disminuyen con rapidez, aunque todavía siguen siendo altos en comparación con la mayoría de los estados. Esta forma de la distribución explica por qué la media nacional por jurisdicción resulta mucho mayor que la mediana.
Los 15 valores estatales más altos
| Posición | Estado | Consumo (millones de MMBtu) | Participación |
|---|---|---|---|
| 1 | Georgia | 115.71 | 14.6 % |
| 2 | Alabama | 103.46 | 13.0 % |
| 3 | Louisiana | 67.43 | 8.5 % |
| 4 | Florida | 53.26 | 6.7 % |
| 5 | South Carolina | 50.47 | 6.3 % |
| 6 | Washington | 40.72 | 5.1 % |
| 7 | North Carolina | 38.74 | 4.9 % |
| 8 | Mississippi | 31.54 | 4.0 % |
| 9 | Virginia | 30.95 | 3.9 % |
| 10 | Arkansas | 29.90 | 3.8 % |
| 11 | Maine | 27.14 | 3.4 % |
| 12 | Texas | 26.10 | 3.3 % |
| 13 | Minnesota | 21.23 | 2.7 % |
| 14 | Tennessee | 20.46 | 2.6 % |
| 15 | Michigan | 17.76 | 2.2 % |
Los diez primeros acumularon el 70.7 % y los quince primeros el 84.9 %. En consecuencia, las otras 36 jurisdicciones compartieron solo el 15.1 % restante. Esta concentración es una característica central del conjunto de datos y no depende de elegir un estado concreto como ejemplo. La mayor parte del volumen se encuentra en una fracción relativamente pequeña de las jurisdicciones.
La mediana revela una distribución muy asimétrica
La media simple fue de 15.59 millones de MMBtu, mientras que la mediana quedó en 2.15. La media fue, por tanto, unas 7.2 veces mayor que la mediana. Para describir una jurisdicción situada en el centro de la clasificación, 2.15 millones de MMBtu es una referencia más representativa que 15.59. La diferencia surge porque unos pocos valores altos elevan de forma considerable el promedio.

28 jurisdicciones alcanzaron al menos 1 millón de MMBtu y 22 superaron o igualaron los 10 millones. Solo cinco llegaron a 50 millones de MMBtu. Entre los valores positivos más pequeños aparecen North Dakota con 0.018, Nebraska con 0.027, Illinois con 0.053 y Delaware con 0.076 millones de MMBtu. Esos números deben leerse dentro de la definición exacta de la serie y no como una medida de toda la actividad renovable del estado.
Once jurisdicciones tienen un valor registrado de cero
Alaska, Arizona, Connecticut, Hawaii, Kansas, New Mexico, Nevada, Rhode Island, Utah, West Virginia y Wyoming aparecen con valor cero. El análisis mantiene esos ceros porque forman parte de la observación publicada. No se interpretan como ausencia total de energías renovables: un estado puede tener generación eléctrica renovable u otros usos energéticos que no estén incluidos en este indicador concreto.
También conviene separar cero y dato ausente. Las 51 jurisdicciones están presentes en el conjunto empleado y los once casos mencionados contienen un cero numérico. Excluirlos produciría una distribución distinta y respondería a otra pregunta, limitada únicamente a los estados con valores positivos. Al conservarlos se mantiene la comparación completa entre los estados y el Distrito de Columbia para 2024.
La concentración territorial no explica por sí sola sus causas
El patrón cuantitativo es claro: cinco jurisdicciones aportan casi la mitad del total y diez superan el 70 %. Lo que no puede determinarse con estas cuatro columnas es por qué ocurre. No se incluyen datos sobre mezcla detallada de combustibles, estructura industrial, demanda de calor, eficiencia de equipos, precios, incentivos o capacidad de instalaciones. Cualquier explicación causal necesita combinar esta serie con información adicional.
Una ampliación útil sería comparar los estados líderes con datos específicos por combustible, estadísticas de cogeneración, consumo energético industrial o series de varios años. Así podría comprobarse si el liderazgo de Georgia y Alabama es persistente, qué componentes renovables contribuyen más y cómo cambia la concentración con el tiempo. La clasificación de 2024 funciona mejor como punto de partida para esas preguntas que como respuesta definitiva sobre sus causas.
Un valor alto no significa necesariamente mayor eficiencia
La eficiencia requiere relacionar la energía consumida con la salida útil obtenida. Aquí solo se dispone de una medida estatal de consumo, por lo que no es posible construir una clasificación de eficiencia sin otra variable compatible. Tampoco puede calcularse la participación renovable dentro del consumo energético total, ya que falta el denominador. Un estado grande puede presentar un valor absoluto elevado y una posición muy diferente cuando se normaliza por población, producción económica o consumo total.
Por esa razón no se añaden estimaciones per cápita ni porcentajes no presentes en la fuente. Si el objetivo es responder a una pregunta de intensidad, conviene incorporar un denominador oficial del mismo año y mantener separadas las dos métricas. El valor absoluto de 2024 sigue siendo útil porque identifica dónde se concentró el consumo medido, pero no sustituye a una comparación de eficiencia o de participación.
Fuente y método
La fuente es la API Electricity / Electric Power Operational Data de la U.S. Energy Information Administration. Se utiliza el campo `consumption-uto-btu` para 2024 con el grupo de combustibles “all renewables”. El conjunto contiene 51 filas correspondientes a los 50 estados y Washington, D.C. Las participaciones se obtienen dividiendo cada valor estatal entre la suma de las 51 observaciones. La media, la mediana y las cuotas acumuladas de los primeros puestos se calculan directamente a partir de esos valores, sin imputar cifras ni sustituir los ceros publicados.
Preguntas frecuentes
¿Qué estado tuvo el mayor consumo de combustibles renovables para calor útil en 2024?
Georgia ocupó el primer lugar con unos 115.7 millones de MMBtu, equivalentes al 14.6 % del total. Alabama fue segunda con 103.5.
¿Este indicador es igual a la generación eléctrica renovable?
No. La serie de la EIA mide consumo de combustibles asociado a producción de calor útil y no generación eléctrica, capacidad instalada ni cuota renovable.
¿Por qué la media es mucho mayor que la mediana?
Un grupo pequeño de valores muy altos eleva la media. El promedio fue de 15.59 millones de MMBtu y la mediana de 2.15.
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