Brecha de género en la formación profesional de secundaria: 71 de 85 observaciones quedaron bajo la paridad en 2024

El equilibrio por sexo en la participación en programas profesionales dentro de la educación secundaria estuvo lejos de ser uniforme entre los 85 países y territorios con un valor disponible para 2024 en los datos del Instituto de Estadística de la UNESCO. De esas observaciones, 71, equivalentes al 83,5%, presentaron un índice ajustado de paridad de género (GPIA) inferior a 0,97. Solo 5 observaciones, el 5,9%, quedaron dentro del intervalo de paridad de 0,97 a 1,03, mientras que 9, el 10,6%, superaron 1,03.

Este indicador no mide el número de estudiantes de formación profesional ni muestra por sí solo qué porcentaje del alumnado de secundaria está matriculado en programas profesionales. Compara esa proporción entre mujeres y hombres. Un valor próximo a 1 indica que los dos valores son parecidos; cuanto mayor es la distancia respecto de 1, mayor es la diferencia entre ambos grupos. En las 85 observaciones de 2024, la mediana fue de 0,73449 y la media de 0,72481.

Distribución del índice ajustado de paridad de género de la participación en programas profesionales de secundaria en 85 países y territorios en 2024
Observaciones de UNESCO UIS para 2024 ordenadas de menor a mayor GPIA. El intervalo 0,97–1,03 se utiliza como referencia práctica de paridad.

Cómo se interpreta el índice ajustado de paridad de género

El índice de paridad de género compara el valor femenino y el masculino de un mismo indicador educativo. En su forma básica, el valor femenino se divide por el masculino. Esa razón tiene una limitación: por debajo de 1 está acotada por cero, mientras que por encima de 1 no existe un límite equivalente. UNESCO UIS utiliza por ello una versión ajustada. Cuando la razón original supera 1, se aplica una transformación que hace que el GPIA sea simétrico alrededor de 1 y se mantenga entre 0 y 2. Así, la distancia respecto de la paridad puede compararse de manera más coherente a ambos lados de 1.

En esta serie concreta, la variable de base es la proporción del alumnado total de educación secundaria que está matriculado en programas profesionales. Un GPIA inferior a 1 indica que esa proporción es menor entre las alumnas que entre los alumnos. Un valor superior a 1 indica que la proporción femenina es mayor. No conviene convertir esa dirección en una valoración sobre la calidad del sistema educativo. La estructura de los itinerarios generales y profesionales, la oferta de programas, las preferencias del alumnado y las reglas de acceso pueden producir perfiles muy distintos entre países.

UIS utiliza habitualmente el intervalo de 0,97 a 1,03 como una banda práctica de paridad. Dentro de ese margen, pequeñas diferencias pueden considerarse compatibles con una situación cercana al equilibrio. Estar fuera de la banda señala una diferencia, pero no identifica su causa. Para explicar el origen de una brecha hacen falta los valores femeninos y masculinos subyacentes, información sobre el sistema educativo y, preferiblemente, una serie temporal de varios años.

La mayoría de los valores quedó por debajo de la paridad

La característica más clara de la distribución de 2024 es su concentración por debajo de 1. Setenta y una de las 85 observaciones fueron inferiores a 0,97. En esos casos, la proporción de alumnas de secundaria matriculadas en programas profesionales era menor que la proporción correspondiente entre los alumnos. Nueve observaciones quedaron por encima de 1,03 y cinco dentro de la banda de paridad. El resultado describe únicamente las unidades nacionales con un valor disponible en esta extracción, no a todos los países del mundo.

Los cuartiles muestran el mismo patrón. El percentil 25 fue aproximadamente 0,59975, la mediana 0,73449 y el percentil 75 alrededor de 0,90494. Por tanto, la mitad central de las observaciones se situó aproximadamente entre 0,60 y 0,90, completamente por debajo del punto de referencia 1. La media, 0,72481, estuvo cerca de la mediana, lo que confirma que el centro de la distribución se mantuvo claramente alejado de la paridad.

Los extremos inferior y superior

Arabia Saudita presentó el valor publicado más bajo, 0,00000. Después aparecieron Baréin con 0,08710, Hong Kong con 0,15689, Omán con 0,18933 y Albania con 0,21393. El cero de Arabia Saudita es un valor oficial reportado en la serie y no un dato ausente sustituido por cero. Aun así, los valores extremos de un solo año deben interpretarse con cautela y, cuando sea posible, contrastarse con los indicadores originales por sexo.

En el extremo superior, Perú alcanzó 1,29488, seguido de República Dominicana con 1,28408, Nueva Zelanda con 1,21246, Islas Vírgenes Británicas con 1,19667 y Brasil con 1,18731. En estas observaciones, la proporción de participación profesional dentro de la secundaria fue mayor entre las alumnas que entre los alumnos. Debido a que se trata de un índice ajustado, 1,29 no significa que hubiera un 29% más de alumnas. El GPIA compara dos proporciones y transforma los valores superiores a 1 para mantener la simetría alrededor del punto de paridad.

Solo cinco observaciones estuvieron dentro de la banda de paridad

Finlandia con 0,97370, Honduras con 0,99448, Venezuela con 1,00000, Bolivia con 1,01857 y Costa Rica con 1,01985 fueron las cinco observaciones situadas entre 0,97 y 1,03. Venezuela se colocó exactamente en 1. Honduras y Finlandia estuvieron ligeramente por debajo, mientras que Bolivia y Costa Rica quedaron algo por encima. En todos los casos la diferencia fue pequeña en comparación con gran parte de la distribución.

Muy cerca, pero ya fuera de la banda, estuvieron Paraguay con 1,04232, Guatemala con 0,95546 y Luxemburgo con 0,95494. Estos casos muestran por qué conviene mirar la distancia continua respecto de 1 y no limitarse a una clasificación binaria. Un valor de 0,95 está fuera del intervalo estándar, pero representa una diferencia mucho menor que un valor de 0,20.

Algunas observaciones de 2024

País o territorioGPIA 2024Lectura
Arabia Saudita0,00000Proporción profesional femenina menor que la masculina
Baréin0,08710Proporción profesional femenina menor que la masculina
Hong Kong0,15689Proporción profesional femenina menor que la masculina
Albania0,21393Proporción profesional femenina menor que la masculina
Corea del Sur0,74932Proporción profesional femenina menor que la masculina
Finlandia0,97370Dentro de la banda de paridad
Honduras0,99448Dentro de la banda de paridad
Venezuela1,00000Valores del indicador en paridad
Bolivia1,01857Dentro de la banda de paridad
Costa Rica1,01985Dentro de la banda de paridad
Nueva Zelanda1,21246Proporción profesional femenina mayor que la masculina
República Dominicana1,28408Proporción profesional femenina mayor que la masculina
Perú1,29488Proporción profesional femenina mayor que la masculina

La tabla reúne ejemplos de los dos extremos y varios casos próximos a la paridad. No debe leerse como una clasificación de la calidad de la educación. La formación profesional puede ocupar un lugar muy diferente dentro de los sistemas de secundaria. Dos países con el mismo GPIA pueden tener niveles totales de participación profesional muy distintos y estructuras educativas que no se parecen entre sí.

Lo que el GPIA no permite saber

En primer lugar, el índice no revela el tamaño del sector profesional. Dos países pueden registrar un GPIA de 1,0 aunque en uno la formación profesional concentre a una parte muy grande del alumnado y en otro tenga una presencia mínima. La paridad solo indica que las proporciones femenina y masculina son similares. Para conocer el peso real de la vía profesional hacen falta los porcentajes originales de matrícula.

En segundo lugar, una observación de 2024 no muestra la tendencia. Un país con 0,70 puede haber mejorado desde 0,50 o haber retrocedido desde 0,90. La fotografía de un solo año no distingue esas trayectorias. Un análisis temporal necesita varios años comparables y debe comprobar si hubo cambios en las definiciones, en la cobertura estadística o en la organización de los programas profesionales.

En tercer lugar, el GPIA no explica las causas. La demanda del mercado laboral, la composición de especialidades, la disponibilidad de centros, las expectativas sociales, los criterios de ingreso, los costes y la distribución territorial de la oferta pueden influir, pero no forman parte de esta serie. Por ello, atribuir un valor alto o bajo a una política concreta o a una característica cultural exigiría evidencia adicional.

La cobertura condiciona la lectura global

La comparación incluye 85 observaciones nacionales disponibles para 2024. Los países y territorios que no aparecen no fueron convertidos en ceros. Su ausencia significa que esta extracción de UIS no contenía una observación nacional para 2024, no que el indicador fuera cero o que no existiera alumnado profesional. Por esa razón, el 83,5% debe entenderse como una proporción de las 85 observaciones disponibles, no como un porcentaje de todos los países del mundo.

También es importante distinguir el índice de un porcentaje. Un GPIA de 0,75 no equivale a 75%. Significa que el valor se encuentra 0,25 puntos por debajo del punto de paridad 1. De la misma forma, 1,20 no es “120% de paridad”. La transformación ajustada está diseñada para que las diferencias a ambos lados de 1 sean más comparables, y perdería su sentido si se tratara como una tasa porcentual ordinaria.

Fuente y criterios de cálculo

Los datos proceden de la serie oficial de la API del Instituto de Estadística de la UNESCO GTVP.2T3.V.GPIA, “Share of all students in secondary education enrolled in vocational programmes, adjusted gender parity index (GPIA)”. Los valores de 2024 se conservaron tal como fueron publicados. No se imputaron países ausentes ni se transformaron datos faltantes en cero. La media, la mediana, los cuartiles y los recuentos dentro y fuera de la banda de paridad se calcularon a partir de las 85 observaciones disponibles.

La conclusión principal se refiere a la forma de la distribución, no a una clasificación de países. Más de cuatro de cada cinco observaciones estuvieron por debajo de 0,97; solo cinco se situaron en la banda de paridad y nueve superaron 1,03. Los datos muestran diferencias de género considerables en la composición de la matrícula profesional de muchos sistemas educativos, junto con un grupo menor donde las proporciones femenina y masculina estuvieron cerca del equilibrio o donde la proporción femenina fue mayor. Para comprender el motivo de esas diferencias hacen falta los valores por sexo y una perspectiva temporal más amplia.

Preguntas frecuentes

¿Qué significa un GPIA igual a 1?

Significa que los valores femenino y masculino del indicador educativo son iguales. UNESCO UIS utiliza habitualmente 0,97–1,03 como banda práctica de paridad.

¿Un GPIA de 0,75 significa que el 75% del alumnado profesional son mujeres?

No. El GPIA es un índice ajustado que compara los valores femenino y masculino. No es el porcentaje de mujeres y no debe interpretarse como una tasa porcentual.

¿Cuántas observaciones de 2024 estuvieron dentro de la banda de paridad?

Cinco de las 85 observaciones nacionales quedaron entre 0,97 y 1,03. Setenta y una estuvieron por debajo de 0,97 y nueve por encima de 1,03.

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