Las instituciones públicas de educación terciaria destinan recursos a gastos muy distintos. Sueldos, materiales docentes, administración y servicios utilizados durante el año son costes recurrentes; edificios, grandes renovaciones y equipos de larga duración pertenecen a otra lógica de inversión. El indicador SE.XPD.CTER.ZS del Banco Mundial mide el gasto corriente en educación como porcentaje del gasto directo total de las instituciones terciarias públicas. Por definición, el gasto corriente se consume durante el año y tendría que renovarse para mantener el mismo servicio en el periodo siguiente.
La comparación utiliza la última observación no vacía de 168 economías, pero los años no son uniformes. Las fechas van de 2001 a 2024. Solo 38 economías tienen su último dato en 2023 o 2024 y 74, equivalentes a 44,0% del conjunto, conservan una observación de 2019 o anterior. Por tanto, el mapa sirve para comparar la estructura del gasto reportada más recientemente por cada economía, no para construir una clasificación mundial sincronizada en 2024.

Índice
Qué significa realmente este porcentaje
El numerador es el gasto corriente de las instituciones terciarias públicas y el denominador es su gasto directo total. Un valor de 95% indica que, en el año observado, la gran mayoría del gasto directo institucional se clasificó como corriente: compensación del personal, insumos de enseñanza, administración, servicios auxiliares y otros costes consumidos dentro del ejercicio. Las ayudas financieras a estudiantes y otras transferencias no forman parte del gasto directo institucional utilizado en esta razón.
La medida no indica cuánto dinero recibe el sistema terciario en términos absolutos. Una economía puede mostrar 95% con un presupuesto grande o con uno pequeño. Una proporción menor tampoco significa automáticamente falta de financiación: puede coincidir con un año de construcción de campus, renovación de instalaciones o compra de equipamiento, que aumenta la parte no corriente del gasto. El indicador describe la composición del gasto directo, no la suficiencia presupuestaria, la eficiencia ni la calidad educativa.
El año de la última observación cambia mucho entre economías
La distribución temporal es una de las principales limitaciones de la comparación. Hay 16 observaciones de 2024, 22 de 2023 y 39 de 2022. Otras 17 corresponden a 2020 o 2021. Las 74 restantes, 44,0% del total, son de 2019 o años anteriores. Dos países pueden aparecer con porcentajes parecidos y, sin embargo, estar describiendo momentos muy diferentes de sus sistemas de financiación educativa.
| Periodo de observación | Economías | Participación del conjunto |
|---|---|---|
| 2023–2024 | 38 | 22,6% |
| 2022 | 39 | 23,2% |
| 2020–2021 | 17 | 10,1% |
| 2019 o anterior | 74 | 44,0% |
Este tipo de conjunto “último dato disponible” es útil cuando se busca cobertura geográfica amplia, pero no debe confundirse con un corte transversal de un solo año. Si la pregunta es comparar políticas en un momento común, conviene restringir la muestra a un año o a una ventana temporal estrecha. Si la pregunta es identificar la última estructura de gasto reportada por cada economía, puede mantenerse la cobertura completa siempre que el año acompañe al porcentaje.
La mediana de las 168 observaciones es 91,90%
La mayor parte de las observaciones se concentra en porcentajes altos. La mediana es 91,90% y la media simple es 88,07%. Cien economías están en 90% o más, 66 alcanzan al menos 95% y 31 se sitúan en 99% o más. En el otro extremo, 33 economías quedan por debajo de 80%, 17 por debajo de 70% y nueve por debajo de 60%. El rango completo va de 41,16% a 100%.
- 90% o más: 100 economías
- 95% o más: 66 economías
- 99% o más: 31 economías
- Menos de 80%: 33 economías
- Menos de 70%: 17 economías
- Menos de 60%: 9 economías
La media es inferior a la mediana porque un grupo relativamente pequeño de valores entre 40% y 70% tira del promedio hacia abajo, mientras gran parte de las observaciones se agrupa en los noventa. Esto hace que la mediana y la distribución por intervalos sean más informativas que una media aislada. Decir que el promedio es 88,07% no significa que la mayoría de economías esté cerca de 88%; muchas están bastante por encima y un grupo menor se sitúa muy por debajo.
Los valores bajos muestran una composición distinta, no un presupuesto pequeño
| Economía | Año | Participación de gasto corriente |
|---|---|---|
| Jordania | 2024 | 41,16% |
| Mongolia | 2017 | 41,35% |
| Etiopía | 2014 | 43,76% |
| Myanmar | 2019 | 51,10% |
| Belice | 2001 | 53,04% |
| Antigua y Barbuda | 2018 | 53,07% |
| Grecia | 2022 | 55,68% |
| Zambia | 2016 | 56,23% |
| Senegal | 2022 | 59,93% |
| Omán | 2024 | 60,16% |
Jordania presenta el valor más bajo del extracto, 41,16% en 2024. Mongolia está muy cerca con 41,35%, aunque su observación es de 2017, y Etiopía registra 43,76% en 2014. Estos porcentajes indican que el gasto corriente representó una parte menor del gasto directo institucional en esos años. No revelan, sin información adicional, cuál fue exactamente la composición del gasto no corriente ni si el presupuesto terciario total era grande o pequeño.
Los datos antiguos merecen especial cautela. La última observación de Belice en este conjunto es de 2001 y otras cifras bajas proceden de mediados de la década de 2010. Pueden seguir siendo útiles como último registro disponible, pero no deberían describirse como la situación actual de 2026. En este indicador, el año forma parte del significado de la cifra: 53% en 2001 y 53% en 2024 no tienen la misma actualidad para analizar decisiones presentes.
Una participación cercana a 100% no es una nota de calidad
Varias economías muestran una última observación de 100%, entre ellas Aruba en 2016, Bermudas en 2023, Jamaica en 2024, Kazajistán en 2019, Camboya en 2014, Santa Lucía en 2023, Islas Marshall en 2022 y Namibia en 2014. Sudáfrica registra 99,9998% en 2024, prácticamente en el mismo extremo. Esos valores señalan que casi todo el gasto directo reportado se clasificó como corriente en el año correspondiente.
No significan que esas instituciones estén mejor financiadas, sean más eficientes o tengan mejores resultados. Una proporción muy alta puede reflejar simplemente poca inversión de capital durante ese año o una vía contable distinta para registrar construcciones y equipos. Incluso podría coexistir con instalaciones envejecidas si la inversión de capital fuera insuficiente. Para interpretar el porcentaje hacen falta datos sobre gasto absoluto, proyectos de infraestructura, matrícula y reglas institucionales de contabilidad.
El subconjunto de 2024 mejora la comparabilidad temporal, pero reduce la cobertura
Restringir la muestra a 2024 elimina la mezcla de años, pero deja únicamente 16 economías. Dentro de ese grupo, la mediana es 91,90% y la media 85,46%. La dispersión sigue siendo amplia: Jordania está en 41,16%, Omán en 60,16%, Guatemala en 99,49%, Sudáfrica en 99,9998% y Jamaica en 100%. Incluso en el mismo año, la combinación de gasto corriente y otros componentes directos puede ser muy diferente.
| Economía con dato de 2024 | Participación de gasto corriente |
|---|---|
| Jordania | 41,16% |
| Omán | 60,16% |
| Mónaco | 73,35% |
| Perú | 74,78% |
| Ruanda | 79,00% |
| Côte d’Ivoire | 79,75% |
| Ecuador | 89,68% |
| Argelia | 91,55% |
| Paraguay | 93,80% |
| Bolivia | 94,47% |
| Sudán del Sur | 98,58% |
| Guatemala | 99,49% |
| Sudáfrica | 99,9998% |
| Jamaica | 100,00% |
El ejercicio muestra un intercambio habitual en las estadísticas internacionales: más comparabilidad temporal suele significar menos cobertura geográfica. El conjunto completo permite observar 168 economías, pero mezcla años; el subconjunto de 2024 compara el mismo periodo, pero ya no representa de forma amplia al mundo. Ninguna de las dos opciones debe ocultar esa limitación. La elección depende de si el objetivo principal es cobertura o sincronización temporal.
Qué indicadores conviene añadir para entender la financiación terciaria
La composición porcentual adquiere sentido cuando se combina con medidas de tamaño y resultados. El gasto terciario total o su relación con el PIB ayuda a conocer la magnitud del esfuerzo financiero. El gasto por estudiante introduce el tamaño de la matrícula. Los datos de inversión de capital permiten investigar si una participación corriente baja coincide con obras, renovaciones o grandes compras. La compensación del personal ayuda a separar salarios de otros costes recurrentes.
- Financiación total: una participación corriente alta no dice si el presupuesto global es grande o pequeño.
- Gasto por estudiante: permite comparar recursos disponibles por alumno cuando la matrícula es muy distinta.
- Gasto de capital: puede explicar descensos del porcentaje durante años de construcción o adquisición de equipos.
- Compensación del personal: ayuda a distinguir presión salarial de materiales, administración y otros costes corrientes.
- Acceso y resultados educativos: son necesarios para estudiar graduación, aprendizaje, investigación, asequibilidad o participación.
Cómo leer correctamente las zonas no representadas en el mapa
De las 168 filas estadísticas, 139 se vinculan directamente con la geometría mundial de baja resolución utilizada para el mapa. Algunos estados insulares pequeños, territorios y áreas especiales no tienen un polígono equivalente o usan identificadores que no coinciden de forma uno a uno. Sus observaciones sí se incluyen en las estadísticas, aunque no sean visibles en la representación cartográfica.
Una ausencia en el mapa no es un valor de 0%. El análisis utiliza únicamente observaciones no vacías y no rellena países sin correspondencia geográfica con cero ni copia el dato de un vecino. Esta distinción es particularmente importante porque un cero real tendría un significado sustantivo muy diferente de “sin geometría dibujada” o “sin dato reportado”. Para cifras exactas por economía, la tabla o la serie original del Banco Mundial deben prevalecer sobre el color del mapa.
Qué preguntas responde bien SE.XPD.CTER.ZS
El indicador es adecuado para estudiar la estructura del gasto directo en instituciones terciarias públicas. Permite identificar dónde los costes recurrentes absorben casi todo el gasto directo, localizar observaciones con una participación corriente mucho menor y seleccionar países o años que merecen investigar posibles inversiones de capital. También puede utilizarse como punto de partida para revisar trayectorias de varios años y detectar cambios inusuales en la composición.
No sirve para decidir qué país gasta más dinero en educación terciaria, qué sistema es más eficiente o dónde la calidad educativa es mayor. Esas preguntas necesitan montos absolutos, denominadores por estudiante y medidas de resultados. La definición y las series nacionales están disponibles en la página oficial del indicador SE.XPD.CTER.ZS del Banco Mundial. Ante un cambio brusco, conviene revisar varios años porque una obra, una modificación contable o un cambio de cobertura institucional pueden alterar la razón sin representar una tendencia estructural permanente.
Resumen
El gasto corriente representa una gran parte del gasto directo en instituciones terciarias públicas de muchas economías. Entre las 168 últimas observaciones, la mediana es 91,90%; cien economías se sitúan en 90% o más y 33 quedan por debajo de 80%. La distribución, sin embargo, abarca desde 41,16% hasta 100%, por lo que existe un grupo relevante con estructuras de gasto muy diferentes del patrón predominante.
La principal cautela es temporal. Las observaciones van de 2001 a 2024 y 74 economías tienen su último dato en 2019 o antes. Por eso, el conjunto completo no debe presentarse como ranking de 2024. La lectura más útil mantiene juntas dos ideas: el porcentaje describe cómo se compone el gasto directo, no cuánto se gasta, y el año de observación es contexto indispensable para interpretar cada valor.
Preguntas frecuentes
¿Un porcentaje cercano a 100% significa que el sistema terciario está mejor financiado?
No. El porcentaje describe la composición del gasto directo de las instituciones públicas y no el tamaño total del presupuesto, el gasto por estudiante ni la calidad educativa.
¿Todas las observaciones corresponden a 2024?
No. Las últimas observaciones del conjunto van de 2001 a 2024. Solo 16 son de 2024 y 74 economías tienen su último valor en 2019 o antes.
¿Este indicador muestra qué país gasta más en educación terciaria?
No. Es una razón porcentual entre gasto corriente y gasto directo total de las instituciones terciarias públicas. Para comparar montos se necesita otro indicador de gasto.
Artículos relacionados
- Gasto corriente en la educación secundaria pública: comparación internacional
- PIB per cápita ajustado por PPP en 2025: comparación de 185 economías
- Qué parte del ingreso recibe el 20% intermedio: 171 economías
Los mapas ofrecidos por Green Map son mapas editados y elaborados por nosotros, utilizando como referencia fuentes de datos geográficos abiertos como geoBoundaries, Natural Earth, OpenStreetMap y datos abiertos de gobiernos y organismos públicos.
Las imágenes de los mapas no redistribuyen los archivos de datos originales. Son materiales visuales editados y diseñados para su uso en educación, presentaciones, documentos, blogs y otras referencias gráficas. Este aviso informa sobre las principales fuentes de datos utilizadas como referencia en la elaboración de los mapas de Green Map.





