El consumo de líquidos de petróleo destinado a producir calor útil fue muy desigual entre los estados de Estados Unidos en 2024. Las observaciones anuales de la Administración de Información Energética de Estados Unidos (EIA) cubren los 50 estados y el Distrito de Columbia y suman aproximadamente 2,238.0 miles de barriles. La media fue de 43.9 miles de barriles, mientras que la mediana quedó en solo 6.035 miles de barriles, una diferencia que revela una distribución muy concentrada.
Hawái registró el valor más alto, con 479.259 miles de barriles. Le siguieron Georgia con 348.934, Maryland con 319.828 y Virginia con 296.184. En conjunto, esos cuatro estados representaron el 64.5% del total de las 51 jurisdicciones. Por eso, para entender el patrón de 2024 resulta más útil observar la concentración y la mediana que limitarse a una media nacional.

Índice
Qué mide exactamente este indicador
La serie utilizada corresponde al consumo físico de líquidos de petróleo para producir calor útil dentro de los datos operativos del sector eléctrico de la EIA. La unidad publicada es miles de barriles. No representa todo el petróleo consumido en cada estado, ni la gasolina para transporte, ni todas las ventas de combustibles para calefacción, ni el consumo total de la industria.
La expresión “calor útil” delimita el tipo de salida energética a la que se asocia el combustible en esta serie. Por ello, un valor elevado debe interpretarse primero como una mayor cantidad de líquidos de petróleo consumidos dentro de ese marco estadístico. No basta, por sí solo, para afirmar que un estado tenga una dependencia general del petróleo superior a la de otros estados.
El corte de 2024 contiene 51 observaciones y no presenta filas geográficas ausentes. Ocho estados aparecen con un valor exactamente igual a cero: Idaho, Kansas, Nebraska, Nuevo México, Nevada, Utah, Virginia Occidental y Wyoming. Un cero registrado no equivale a “sin datos”; es una observación válida para el indicador, el combustible, el ámbito y el año seleccionados.
Cuatro estados concentraron casi dos tercios del total
Hawái aportó por sí solo el 21.4% del total. Al sumar Georgia, la proporción acumulada llegó al 37.0%. Con Maryland y Virginia, los cuatro primeros estados alcanzaron el 64.5%. Los diez primeros llegaron al 82.8%, de modo que menos de una quinta parte del total quedó repartida entre las otras 41 jurisdicciones.
Esta concentración ayuda a explicar la gran distancia entre la media y la mediana. La media estatal fue de 43,9 miles de barriles, casi siete veces la mediana de 6,035. Si el objetivo es describir un estado “típico”, la mediana resulta más representativa. Si el objetivo es saber dónde se concentró la mayor parte del consumo medido, conviene observar las participaciones acumuladas de los estados de mayor valor.
También existe un salto claro después de los cuatro primeros puestos. Virginia registró 296,184 miles de barriles, mientras que Maine, en quinto lugar, quedó en 110,007. La caída es demasiado grande para describir la parte alta de la clasificación como una secuencia uniforme; más bien aparece un grupo de cuatro valores muy altos y, después, un segundo nivel considerablemente menor.
Un segundo grupo se sitúa aproximadamente entre 50 y 110 miles de barriles
Maine ocupó el quinto puesto con 110,007 miles de barriles. Después aparecieron New Hampshire con 67,437, Alaska con 66,880, Alabama con 58,626, Washington con 55,719 y Carolina del Sur con 50,757. Aunque estos valores son mucho menores que los cuatro primeros, siguen situándose claramente por encima de la mayor parte de las observaciones estatales.
Massachusetts registró 48,637 miles de barriles, Carolina del Norte 43,342, Nueva York 35,704, Texas 35,399, Wisconsin 32,673 y Ohio 30,425. Esta franja intermedia muestra que el patrón no se reduce a cuatro estados grandes frente a un conjunto de valores cercanos a cero. Existe un grupo relevante con decenas de miles de barriles antes de llegar a la larga cola de cifras pequeñas.
En el extremo inferior, algunas observaciones positivas fueron mínimas. Vermont registró 0,006 miles de barriles, Oregón 0,007, Colorado 0,008, el Distrito de Columbia 0,011, Oklahoma 0,015 y Arizona 0,026. Son valores positivos, pero su escala es diminuta frente a los cientos de miles de barriles de los primeros puestos.
Los 15 valores estatales más altos de 2024
| Estado | Consumo (miles de barriles) | Participación del total |
|---|---|---|
| Hawaii | 479.259 | 21.4% |
| Georgia | 348.934 | 15.6% |
| Maryland | 319.828 | 14.3% |
| Virginia | 296.184 | 13.2% |
| Maine | 110.007 | 4.9% |
| New Hampshire | 67.437 | 3.0% |
| Alaska | 66.88 | 3.0% |
| Alabama | 58.626 | 2.6% |
| Washington | 55.719 | 2.5% |
| South Carolina | 50.757 | 2.3% |
| Massachusetts | 48.637 | 2.2% |
| North Carolina | 43.342 | 1.9% |
| New York | 35.704 | 1.6% |
| Texas | 35.399 | 1.6% |
| Wisconsin | 32.673 | 1.5% |
La tabla permite comparar magnitudes sin atribuir una causa que los datos no demuestran. Hawái superó en más de cuatro veces a Maine, y los cuatro primeros estados sumaron 1.444,205 miles de barriles. A medida que se desciende en la clasificación, los valores caen con rapidez hasta entrar en cifras de un solo dígito y, finalmente, en valores próximos a cero.
Cómo interpretar los ceros, los valores pequeños y la unidad
La unidad “miles de barriles” exige atención en la lectura de cifras pequeñas. Un valor de 0,006 no significa seis mil barriles, sino 0,006 miles de barriles, es decir, seis barriles al convertir literalmente la unidad. Mantener la precisión publicada evita redondear a cero observaciones que, aunque muy pequeñas, siguen siendo positivas.
Tampoco conviene transformar los ceros en datos ausentes. Este corte anual presenta cobertura completa para los 50 estados y el Distrito de Columbia. Si una versión futura omitiera una jurisdicción, esa ausencia debería representarse de forma diferente a un cero medido. Confundir ambos casos alteraría el total y la posición relativa de los estados.
Un mapa coroplético podría ser útil para una variable estatal, pero solo después de unir la tabla con límites administrativos fiables y comprobar la tasa de coincidencia. Como este conjunto no incluye geometría de estados, el análisis utiliza un gráfico de clasificación y una tabla en lugar de inventar una unión espacial. Así se conserva la dimensión geográfica sin añadir supuestos sobre límites o códigos.
Qué permite concluir esta comparación y qué no
En primer lugar, se trata de cantidades absolutas. No están divididas por población, generación eléctrica, capacidad instalada, producto estatal o producción industrial. Por eso, la clasificación responde a dónde se consumió una mayor cantidad dentro de este indicador, pero no identifica automáticamente qué estado tuvo mayor intensidad, eficiencia o dependencia relativa.
En segundo lugar, 2024 es una fotografía de un solo año. Un valor alto o bajo puede relacionarse con la estructura de instalaciones, la disponibilidad de combustibles, decisiones operativas, mantenimiento u otras condiciones. Estas observaciones no permiten separar esos factores. Para hablar de una tendencia harían falta varios años comparables con la misma definición, las mismas facetas y la misma unidad.
En tercer lugar, los barriles expresan volumen físico, no coste, contenido energético, emisiones ni eficiencia. Diferentes productos petrolíferos pueden tener distinto poder calorífico y sus precios pueden cambiar. Analizar gasto, emisiones o rendimiento requiere otras series oficiales que complementen esta medición.
La fuente es el sistema Open Data de la U.S. Energy Information Administration. La comparación mantiene un único periodo anual, 2024, la misma categoría de líquidos de petróleo, el mismo campo de consumo para calor útil y el mismo nivel geográfico estatal. Los valores no se imputaron ni se estimaron; la clasificación se calcula directamente a partir de las observaciones publicadas.
Conclusión
El rasgo principal de 2024 fue la concentración. Hawái, Georgia, Maryland y Virginia reunieron el 64.5% del total medido, y los diez primeros estados alcanzaron el 82.8%. Al mismo tiempo, la mediana fue de solo 6,035 miles de barriles y ocho estados registraron cero. La combinación de concentración en la parte alta y una larga cola de valores pequeños describe mejor el conjunto que una media nacional aislada.
Por qué importa la forma de la distribución
Una clasificación no debe leerse solo por el número de puesto. La distancia entre valores indica si dos estados son realmente parecidos o si existe una separación importante. Hawái superó a Georgia en aproximadamente 130,3 miles de barriles. La diferencia entre Georgia y Maryland fue de unos 29,1, y entre Maryland y Virginia de unos 23,6. Es decir, el primer puesto estuvo especialmente separado, mientras que los puestos segundo a cuarto formaron un grupo más próximo entre sí.
La mitad inferior ofrece otra perspectiva. Con una mediana de 6,035 miles de barriles, al menos la mitad de las jurisdicciones quedó en ese nivel o por debajo. Comparada con los primeros estados, esa cifra es muy pequeña. El contraste muestra por qué la distribución estatal aporta más información que un total agregado: permite ver simultáneamente los focos de concentración y la larga cola de valores bajos.
Una ampliación útil sería construir una serie temporal con exactamente la misma definición para varios años. Eso permitiría comprobar si los estados que encabezan 2024 mantienen su posición, si la concentración aumenta o disminuye y si los ceros son persistentes. Otra ampliación sería normalizar por una variable adecuada, pero el denominador debería elegirse según la pregunta concreta, por ejemplo capacidad, producción o población, y no solo por disponibilidad.
Preguntas frecuentes
¿Qué mide el consumo de líquidos de petróleo para calor útil?
Mide la cantidad física de líquidos de petróleo consumidos para producir calor útil dentro del ámbito de los datos operativos del sector eléctrico de la EIA. La unidad de 2024 es miles de barriles.
¿Qué estado tuvo el valor más alto en 2024?
Hawái registró 479,259 miles de barriles, el valor más alto, seguido por Georgia, Maryland y Virginia.
¿Un valor cero significa que faltan datos?
No. En este corte de 51 jurisdicciones, cero es un valor reportado para el indicador seleccionado. Los datos ausentes deben tratarse de forma distinta.
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